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domingo, 11 de octubre de 2026

RESEÑA DE LA NOVELA NO TE VERÉ MORIR DEL ESCRITOR ANTONIO MUÑOZ MOLINA A CARGO DE LA AUTORA ENCARNA GÓMEZ VALENZUELA


                     


Esta magnífica novela habla de los recuerdos, de un gran amor que sucedió hacía casi cincuenta años del momento en el que está narrada la historia. De este modo esta narración sucede a finales de la década de los 80 del siglo pasado. Un amor maravilloso, pero, por circunstancias de la vida, no se pudo llevar a efecto. Los protagonistas son Gabriel Aristu y Adriana Zuber. Ambos fueron novios y amantes, mientras él encauzaba los estudios, costeados por sus padres haciendo muchos esfuerzos económicos. Al terminar la guerra civil española, el varón hubo de marcharse a California, una vez acabados los estudios. Ella ha de quedarse en España durante los duros años de la posguerra española. Las relaciones por carta entre ambos son escasas y Adriana, que ama a Aristu con pasión, sufre mucho por esta causa.

         Una vez en California, él se casa y forma una familia, aunque nunca olvida a Adriana. Vive con su mujer y sus hijos y se labra un buen porvenir. Por el contrario, Adriana, aunque también se casa, no llega a ser feliz. Por diversas circunstancias, las relaciones con su esposo son traumáticas. A pesar de eso, tiene una hija con él, que, una vez mayor, también marcha a EEUU para practicar la docencia. Con esta joven contacta Aristu y ella le proporciona una cita con su madre.   

         Parte de la novela sucede mientras Gabriel Aristu va a visitar a su antigua novia Adriana Zuber. El protagonista va caminando por las calles de Madrid y evocando una serie de recuerdos del pasado lejano con la novia española y con sus padres y hermana, y del pasado reciente, sucedido en EEUU con Constance, su esposa, y con la familia que ha formado con ella.    

         Este libro consta de cuatro partes, escritas de forma diferente. La primera está contada por un narrador en tercera persona y carece de puntos. En toda esa parte el único signo de puntuación es la coma, incluso para comenzar el extraño tipo de capítulos que la dividen, los cuales empieza con minúscula.

         La segunda parte la escribe un narrador en primera persona, un amigo de G. Aristu y empieza hablando de Madrid, luego habla de su vida y después de EEUU, donde también se ha instalado este personaje. En esta parte aparecen los diálogos y los puntos seguidos y aparte. Así el lector puede respirar y leer con mayor animación. (El resto de la reseña y algunas fotos, en mi blog)

         La tercera parte está escrita por un narrador en tercera persona y describe la visita de Gabriel Aristu a Adriana Zuber. Habla de los sentimientos que cada uno de ellos siente en presencia del otro. Ella está es una silla de ruedas y ya desea morir. Le pide a Aristu algo que a él le resulta muy problemático hacer. Y no se aclara si lo hizo o no. Ambos piensan que estar viendo al otro al cabo de tantos años es un sueño, un sueño bello del que les cuesta despertar.

         La cuarta parte la escribe el mismo narrador de la segunda parte en primera persona, y sucede en la casa de Aristu a dónde el amigo de este, el que ahora narra,  ha sido invitado para dar una conferencia ante un buen grupo de amigos de Aristu y de Constance. Y aquí termina la novela sin saber lo que sucedió con Adriana Zuber.

         Esta novela es la historia de un gran amor que, por circunstancias de la vida, no pudo llegar a realizarse en su plenitud.  

         En este libro Muñoz Molina expone su estilo propio. Tiene una narrativa envolvente y un vocabulario muy rico, una sintaxis perfecta y pocos diálogos. Un libro con el que se aprende mucho. Lo recomiendo para los amantes de la buena literatura. No os defraudará...





 


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