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Pegalajar, Jaén, Spain
Gracias por venir a recorrer estos senderos literarios que han brotado de una fontana silenciosa, sedienta de emoción y de calma. Gracias por leer estos poemas, por beber su aliento, por respirar su aroma, por destilar su esencia, por libar su néctar. Sabed que han brotado de un corazón anhelante que sueña con ser luz y ternura, primavera y sueño, calidez y verso. Mientras lo consigo sigo escribiendo, soñando, amando, enseñando, viviendo y cantando a la vida y al amor, al mar y a la tierra, a la tristeza y al llanto, al suspiro de la brisa y al deseo de los espejos, a la melancolía y a la nostalgia. La vida es como un poema que, en unas ocasiones, nos abre las puertas de paraísos ignotos, de hermosas praderas cuajadas de florecillas silvestres, de exóticos jardines, de luminosas estancias donde germinan los sueños y donde se gesta el amor, pero en otras nos aboca al temblor de los fracasos, al dolor de las heridas, al vacío de las ausencias, al llanto de las tormentas, al furor de las ventiscas, al horror de las contiendas y a la tupida oscuridad de una noche sin luceros. Espero que seas feliz mientras bebes agua de los manantiales de la poesía, de las fontanas del verso.

lunes, 27 de julio de 2026

RESEÑA DE LA NOVELA CONDENADOS AL DRAMA DEL SILENCIO DE LA ESCRITORA ENCARNA GOMEZ VALENZUELA A CARGO DE LA LECTORA MANOLITA MARTÍNEZ de CAMPILLO DE ARENAS

 




Quiero expresarte mi más sincera enhorabuena por tu trabajo literario la novela Condenados al drama del silencio, porque su lectura me ha cautivado desde las primeras páginas, pues destaca la forma en que recreas una realidad social que marcó una época importante en la historia de España dando voz a hombres y mujeres sencillos reflejando sus vivencias, esfuerzos e ilusiones a los que tuvieron que enfrentarse, convirtiéndolo en testimonio de una época que merece la pena en recordar, acercándola a nuevas generaciones con respeto emoción y autenticidad. Me ha gustado mucho esta novela.

BUEN CINE EN PEGALAJAR

 


Desde el 20 al 26 de julio en Pegalajar hemos disfrutado de buenas películas. El sábado día 25 pudimos ver Los Domingos. Una película que pone en candelero la vocación de una joven de diecisiete años. La chica se siente atraída por las monjas de una congregación de clausura. 

jueves, 23 de julio de 2026

RESEÑA DE LA NOVELA CONDENADOS AL DRAMA DEL SILENCIO DE LA ESCRITORA ENCARNA GÓMEZ VALENZUELA A CARGO DE LA AUTORA NERY SANTOS GÓMEZ

 


 Condenados al drama del silencio es memoria, resistencia y humanidad en los parajes de Sierra Mágina

«Al terminar la guerra civil en España, Elena no era consciente de la tragedia que la vida le tenía reservada para mostrársela en el momento oportuno».

Con esta frase sobria y premonitoria se abre una historia donde la felicidad íntima y la amenaza histórica conviven bajo el mismo techo. Desde las primeras páginas, la joven despierta con el sabor de la miel aún en los labios tras una noche de amor, mientras en el trasfondo late la sospecha política, la vigilancia y el miedo. La luz entra por el balcón, los niños duermen, la casa respira… pero la tragedia ya ha comenzado a tejerse en silencio.

Así inicia su nueva novela Encarna Gómez Valenzuela, nacida en Pegalajar (Jaén), autora con sólida trayectoria en poesía y narrativa breve, reconocida con numerosos premios y con más de setenta participaciones en antologías. Miembro del Centro Andaluz de las Letras y activa promotora cultural, ha transitado con naturalidad del relato a la novela extensa. Condenados al drama del silencio constituye su tercera novela y la segunda parte de la saga iniciada con Tiempo de vivir, obra en la que abordó los estragos inmediatos de la Guerra Civil Española. Si aquella primera entrega se detenía en el estallido y la fractura, esta se instala de lleno en los años ásperos de la posguerra, ese tiempo en que la violencia ya no grita, pero se incrusta en la vida cotidiana bajo la forma del miedo, la sospecha y la represión silenciosa.

El prólogo de Gloria Nistal Rosique —escritora, fotógrafa, profesora y africanista— constituye un excelente preámbulo que abre el interés del lector desde las primeras líneas. Su mirada no solo contextualiza la obra dentro de la saga iniciada por la autora, sino que la legitima como ejercicio ético de memoria y como novela capaz de atrapar por su tensión narrativa. Nistal subraya que no se trata únicamente de una narración histórica, sino de una novela viva, íntima y necesaria. Y lo es porque convierte el pasado en experiencia sensible. La acción transcurre en Pegalajar, pequeño enclave de Sierra Mágina, donde la historia nacional se filtra en cada casa, en cada relación familiar, en cada conversación contenida. La autora construye un fresco coral en el que reaparecen personajes como Elena, María, Amador y doña Luisa, cuyas trayectorias ya conocían los que leyeron la primera novela (Tiempo de vivir) y los entrelaza con nuevas figuras que amplían la dimensión humana del relato. Sin embargo, no es necesario haber leído la primera para entender esta.

 

Desde las primeras páginas, la novela instala una atmósfera de tensión contenida. La citación de Amador por parte del alcalde no es un simple trámite administrativo: es la manifestación de un poder que vigila, clasifica y sospecha. El episodio revela cómo, tras el final oficial de la guerra, continúa la pugna ideológica en el ámbito rural, donde cualquier gesto —no cantar un himno, no alzar el brazo— puede convertirse en motivo de persecución. La España de la posguerra aparece así encarnada en un microcosmos campesino donde las jerarquías sociales, los rencores y las lealtades se marcan a fuego.

 

Uno de los grandes aciertos de Gómez Valenzuela es la manera en que entrelaza lo político con lo doméstico. La historia pública no se impone desde fuera; penetra en la intimidad de las casas. La “casa grande” funciona como espacio simbólico del poder heredado, del control materno y de las tensiones familiares, mientras que el monte, donde se refugian los maquis, representa la resistencia clandestina. Entre ambos polos se despliega un entramado de miedos y solidaridades, de silencios obligados y gestos de ayuda que sostienen la dignidad en medio de la escasez.

 

La escena del pozo, en la que el pequeño Jorge cae al agua, es particularmente reveladora del talento narrativo de la autora. El lector asiste a la angustia de la madre que canta para mantener despierto al niño mientras espera ayuda, al descenso del joven Ángel atado con una soga y al cuerpo frío que emerge. No es solo un accidente doméstico: es la metáfora de un país que lucha por no hundirse, de una comunidad que solo puede salvarse a través de la solidaridad. La tensión está medida con precisión, sin excesos melodramáticos, pero con una intensidad que obliga al lector a contener la respiración.

 

En términos técnicos, la novela emplea recursos propios de la narrativa contemporánea. El cierre de capítulos en momentos de máxima tensión, la alternancia de historias paralelas y el uso de analepsis que revelan secretos familiares dinamizan la estructura. La reconstrucción del pasado de los personajes —como el enredo de la ascendencia de Amador o el misterio en torno al nacimiento de Elena— no responde a un mero afán de intriga, sino que refuerza la idea de que la identidad se construye sobre verdades ocultas y silencios impuestos.

 

La caracterización de los personajes constituye otro de sus pilares. No hay figuras planas ni caricaturescas. Incluso quienes encarnan posturas más rígidas o autoritarias aparecen dotados de motivaciones complejas. Doña Luisa, postrada en la cama, oscila entre la queja constante, el deseo de control y una vulnerabilidad que la humaniza. María, la sirvienta, representa la dignidad de quienes no tuvieron acceso a la educación porque, según la mentalidad dominante, “las mujeres que aprendían a leer y a escribir eran las más rebeldes”. Esa frase resume el entramado ideológico de la época y la crítica implícita de la autora hacia el sistema patriarcal que condenaba a las mujeres a la obediencia y al silencio.

 

La violencia sexual, la represión política y el machismo no se presentan con morbo. La prosa se mueve entre el realismo y el lirismo, con un equilibrio que impide la caída en el dramatismo fácil. Las escenas amorosas están narradas con delicadeza y contención, mientras que los episodios más crudos se exponen con firmeza ética. El drama aquí no es estridencia; es persistencia. Es la carga que se arrastra día tras día.

 

La naturaleza desempeña un papel fundamental. Los olivares, las labores agrícolas, los amaneceres sobre la sierra, la preparación minuciosa de los alimentos o de una simple infusión no son detalles ornamentales. Son actos de resistencia. El trabajo en la tierra, la comida compartida, el cuidado de los niños, constituyen formas de afirmar la vida frente a la devastación histórica. El paisaje no es telón de fondo, sino parece un personaje más junto a los protagonistas.

 

Condenados al drama del silencio logra algo que no todas las novelas históricas alcanzan: transformar el documento en emoción y la memoria en experiencia literaria. Más que relatar hechos, recrea la textura de una época, el modo en que se hablaba, se temía y se amaba en la España rural de los años cuarenta. La obra se erige así en biografía fragmentada de un pueblo, en crónica íntima de las dos Españas enfrentadas, en testimonio de los vencidos y de quienes, aun sin empuñar armas, resistieron desde la cocina, el campo o el monte.

 Estamos ante una novela necesaria porque nos recuerda que el silencio también tiene historia y que cada familia guarda su propio archivo de sombras. Encarna Gómez Valenzuela no se limita a contar la posguerra: la encarna en cuerpos, voces y paisajes. Y al hacerlo, convierte la literatura en un espacio de memoria y reparación, donde las voces acalladas encuentran, por fin, un cauce para decir lo que durante años no pudo pronunciarse.

 

Y terminó esta reseña preguntándome si habrá una tercera novela. El final abierto lo sugiere y los lectores lo pedimos.

 

Maravillosa reseña de mi novela hecha por Nery Santos Gómez. Gracias Nery, se nota que eres una entendida en literatura y en formas de narrativa y de poesía.

martes, 21 de julio de 2026

CINE EN PEGALAJAR

 


Desde el 20 al 26 de julio podremos disfrutar en Pegalajar de buenas películas. Esta noche Cumbres borrascosas, basada en la novela de Emily Brontë. Pasaremos un rato agradable. Me gusta el cine.

Cumbres Borrascosas es una novela de la escritora inglesa Emily Brontë. Fue publicada por primera vez en 1847 bajo el seudónimo masculino de Ellis Bell.  Los temas principales de la novela son la venganza y el amor obsesivo.

La tres hermanas, Emily Charlotte y Anne Brontë se dedicaron a la literatura y escribieron buenas novelas. 

 

jueves, 16 de julio de 2026

MÁS FOTOS DE LOS CUADROS DEL MUSEO THYSSEN BORNEMISZA DE MADRID


En nuestra última visita a Madrid hicimos una visita al museo Thyssen-Bornemisza y dimos buen paseo por todas sus salas. Ahora cuelgo las fotos para que vosotros disfrutéis de las bellas pinturas allí expuestas. (Muchas más pinturas, en mi blog)

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza alberga obras de muchos pintores, entre ellos: Duccio, Van Eyck, Durero, Caravaggio, Rembrandt, Canaletto, Monet, Degas, Morisot, Van Gogh, Gauguin, Kirchner, Mondrian, O'Keeffe, Hopper, Tiziano, Rubens, Cézanne, Picasso, Kandinsky, Goncharova, Dalí, Pollock, y muchos otros. 

 Abarca una colección amplia, desde maestros de la Edad Media y el clasicismo hasta el siglo XX: impresionismo, posimpresionismo, expresionismo alemán vanguardista y pinturas de posguerra en Europa y América. La colección Thyssen-Bornemisza, en su origen privada, es desde 1993 patrimonio de todos los españoles.

 La visita al museo Thyssen  Bornemisza de Madrid fue muy frutífero. Os muestro mas fotos de los cuadros allí contemplados, que son auténticas obras de arte.  

martes, 14 de julio de 2026

RESEÑA DE LA NOVELA CONDENADOS AL DRAMA DEL SILENCIO

 


Condenados al drama del silencio, de Encarna Gómez Valenzuela, es una novela coral ambientada en la España rural de posguerra, que explora el impacto del odio y la división tras la Guerra Civil a través de personajes complejos en un entorno detallado, utilizando un ritmo ágil y recursos como cliffhanger para una narración conmovedora sobre las heridas aún no cerradas del pasado. 

Temas Clave:

  • El Silencio y el Dolor: La novela profundiza en cómo las heridas de la guerra se manifiestan en el silencio de los personajes, donde lo no dicho pesa tanto como lo hablado.
  • Realismo Histórico y Humano: Presenta un retrato realista de la España rural, mostrando la coexistencia de la brutalidad y la solidaridad humana en una época difícil.
  • Memoria Histórica: Invita a reflexionar sobre cómo el pasado sigue marcando el presente, explorando las cicatrices de la guerra civil. 

Estilo y Narrativa:

  • Ritmo Atrapante: La autora utiliza técnicas narrativas modernas (como cliffhanger y soliloquios) para mantener al lector enganchado, similar a las series actuales.
  • Detalle Sensorial: Describe con sensibilidad los paisajes (olivares, luz) y las costumbres cotidianas, transportando al lector al escenario.
  • Personajes Profundos: Crea personajes bien perfilados, moviéndose en un entorno descrito con detalle y calidez. 

En Resumen:
Es una obra conmovedora que va más allá de la narrativa histórica para ofrecer una historia íntima y necesaria sobre el peso del pasado y la resiliencia humana en tiempos de posguerra, según reseñan publicaciones especializadas. 

·                    Condenados al drama del silencio

 Sobre el autor/a: Condenados al drama del silencio es la tercera novela de Encarna Gómez Valenzuela y la segunda parte de Tiempo de vivir.

viernes, 10 de julio de 2026

MAS DE 300.000 VISITAS EN MI BLOG

 


Mi blog ha superado las 300.000 visitas. Gracias a todos los que han entrado en mi casa virtual para seguir las noticias culturales, literarias y sociales que cuelgo. 

Ya estamos en el verano y envueltos en olas de calor terribles. En todos los lugares del planeta tierra se sufre el cambio climático. Cada año hace más calor. En verano también aumentan los incendios: la sequedad del terreno y de las plantas en este tiempo suele ser extrema, el calor, agobiante y la insensatez de algunas personas, muy grande.

En este tiempo no se pueden encender hogueras ni hacer barbacoas en el campo, pero algunos no siguen estas normas. Además, también están los pirómanos. Esas personas que prenden fuego al campo por el placer de ver las llamas devorarlo todo. Hay que detener a esa gente, actuar con sensatez y cuidar nuestro planeta en beneficio de todos. Seamos responsables y sigamos los consejos que se dan para cuidar y respetar el entorno. Para celebrar las visitas a mi blog cuelgo estas fotos. Espero que os gusten.