Mi blog ha superado las 356.000 visitas. Gracias amigos y amigas por entrar en mi casa virtual para informaros de las noticias culturales, literarias y sociales que cuelgo, que intento sean del agrado del público que me sigue.
Al verano aún
le queda casi un mes de subsistencia. Hemos pasado muchos calores desde
principios del estío, quizá el próximo otoño nos dé una tregua. Y vendrán los
días dulces con las uvas y la vendimia. Queda en mis recuerdos infantiles la
vendimia en Pegalajar. Mi padre me llevaba a recoger las uvas, luego él las
pisaba en el lagar, una habitación pavimentada con cemento con una suave
inclinación hacia una rejilla que comunicaba con un pozuelo, que era una orza
incrustada en el suelo. (Más información y fotos, en mi blog)
De esta
manera sencilla y ancestral se exprimían las uvas y se sacaba el mosto, tan
dulce como la miel. Después fermentaba en los toneles y se convertía en el
exquisito vino del país. Mucho trabajo y esfuerzo para lograr algo, en aquella
época, pero unas experiencias muy importantes para una niña que lo miraba todo
con ojos curiosos. Para celebrar las visitas, cuelgo estas fotos de la Charca
ahora que tiene agua.



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