74- EL CINCO DE AGOSTO
Acertó el cinco de agosto a embriagarnos de alegría.
Introdujo su clamor por las puertas y balcones.
Repiqueteos de campanas y sonidos musicales
deleitan nuestros oídos y embargan nuestros anhelos.
Sol de estío, brillando en el ancho espacio.
Algarabías infantiles
y estallidos de cohetes.
Es el día de la Patrona, de la Virgen de las Nieves.
Es una jornada mágica que nos convoca al festejo
y nos llama a la plegaria, a la Eucaristía y al rezo.
El tiempo se detiene en las cornisas del tiempo.
El cielo luce un azul turquesa tan intenso y
cristalino
como el aire de la sierra y nuestro pueblo
se viste de transparencias, de verbena y regocijo.
En el pecho, se desbordan el alma y el corazón. Se nos
escapa un suspiro para implorar a la Reina de todos
los santos.
Los devotos acudimos a la iglesia.
La calima veraniega nos acecha por las calles.
No nos importa el calor para asistir a tu fiesta.
Nuestra Madre de las Nieves nos aguarda en su morada,
lozana como una rosa del Jardín de las Delicias.
El leve roce de unos labios que besan tu manto,
esperando
algún milagro o haciéndote una promesa, me estremece.
¿Quién podrá llenar el vacío de mi alma?
Solo tú, Virgen querida. Te entrego todo mi ser
y vengo a felicitarte en el día de tu santo.
3-A
MI PUEBLO, A LA VIRGEN DE LAS NIEVES Y A LA CHARCA
Pegalajar escucha mi llanto y oculta,
entre la sal de mis lágrimas, la maraña
de suspiros que brotan de mi garganta,
por esa Charca, vacía de agua y de rayos de luz de luna,
la noche en que, etérea brilla, en lo alto de esos cielos.
Dulces ecos de campana anuncian el día
cinco de agosto en cuanto alborea el tiempo,
donde perdura el crespón de los corales matutinos,
la seda de los abanicos que dan frescor a la tarde.
Pegalajar embarca ilusiones
que caminan entre las olas del verso,
para navegar en clandestinos veleros
hacia las remotas playas en donde habitan sus gentes.
Sangre mi boca sedienta
por el bordón de esa Charca de poesía
si no acuno las caricias que los cielos dibujaron
en las aguas subterráneas del deseo.
Sean mis manos acuarela, hilo fino
para bordar esperanzas en el corazón herido,
para zurcir la costura del dolor, para curar las heridas,
de esos paisanos perdidos en los mares del olvido,
de esos que tuvieron que marcharse, que emigrar,
pero nunca jamás olvidaron el pueblo,
donde vieron la primera luz del día.
Vaya para todos ellos un gran abrazo filial
y una invitación sincera, rogándoles regresar al pueblo
de sus amores, a pesar de los vientos contrapuestos del destino.
(El resto del poema, en mi blog)
Deja querido Pegalajar que las calurosas tardes de agosto
veneren a esa Madre soberana, a la Virgen de las Nieves
y llenen su trono de rosas, su pechera, de ilusiones,
sus dedos, de buganvillas, sus manos, de corazones,
sus caderas, de alhelíes y de gardenias.
Deja que los pegalajeños, aquellos
que aman a su pueblo, llenen la Charca de agua;
de risas, los rincones de la Fuente de la Reja,
para soñar palomas mensajeras que sobrevuelen
ese mar pegalajeño tan chiquito y entrañable.
Como lágrimas azules de templanza
en lo profundo del alma, se llenará nuestra Charca
si jamás olvidamos sus orígenes, ni tampoco a
a aquellos campesinos laboriosos y sencillos,
que tanto lucharon por ella y que escucharon el grito
que sus muros escribieron con sangre y médula puras:
“A quienes tanta vida di, les reclamo,
en justicia, que no me dejen
morir”.
Cuando la Fuente esté rebosante de dulzura,
cada silencio, de las gentes de mi pueblo,
será una ola de calma en mi corazón de agua,
cada palabra dicha y oída, una luz a la esperanza,
para que la Charca se llene con perlas y con diamantes
y con gotas de rocío, y nunca jamás se vacíe.
Encarna Gómez Valenzuela
http://trabajosdeencarna.blogspot.com
El poema de mi autoría colgado en el programa de festejos de 2024.
72-TIERRA DE
AMORES (A MI PUEBLO)
Tierra de
amores y olvidos.
Tierra de
ausencias...
Olivo en flor.
Aguacero.
Piélago
enfervorecido,
de olivares y
montañas.
Pueblas mis
sueños con otros mares
y,
mansamente, me conduces
al
océano de la vida.
Un
día me alejé de ti, como Ulises,
obligada
por aires de la docencia.
Batallé contra
los vientos hostiles,
salidos de la
caja de Eolo, dios del viento,
por la estulticia
de los torpes marineros.
En la isla de
Circe, hube de luchar
contra
Polifemo, el cíclope de un solo ojo,
y
abandonar a la ninfa Calisto.
Pero
jamás me dejé embaucar
por
las dulces melodías de las sirenas.
Con
cera de las abejas, taponé mis oídos,
y
cerré mi corazón al amor de otros lugares.
Así
pude regresar a tus queridos paisajes.
Tierra
querida, anhelada tanto tiempo,
recordada
en lo profundo del alma.
Al
llegar a mi Ítaca querida,
descubrí
con dolor de corazón
y
frío llanto en el lagrimal de mis ojos,
que
la Fuente de la Reja con su
ronco
y sediento suspiro de quejas,
había
dejado de manar, de regalarnos
los
diamantes de sus aguas.
Que
estaba seca y baldía
que
había dejado de escuchar
el
murmullo de las aguas
y
que iba muriendo cada día,
perdida
en el rumor del silencio.
71- LA PRIMAVERA
La primavera amistosa va tocando los jardines,
con su varita de magia, con su soplo de alegría.
En el rosal, pone rosas. En las macetas, geranios
multicolor,
malvas chinas, hierbabuena, campanitas y jazmines.
En los vergeles, florestas. En los árboles, las
flores,
en mi alma pone amor hacia todos los humanos.
Y en esa puerta entreabierta de mis labios, muchos
besos
para repartir al mundo y a las gentes que tengo a mi
alrededor.
En las plantas, hojas verdes y retallos que, con su
blonda
de seda, cubrirán todos los parques y los jardines se
llenarán
de poesía. Durante todo el verano, lucirán sus
esplendores.
¿Quién dará a la primavera esas flores tan preciosas,
esos colores tan bellos, esos olores tan tiernos,
esa brisa tan suave y esas lindas mariposas?
¿La madre Naturaleza o el propio Dios en persona,
o la Virgen o los santos o los ángeles del cielo?
Yo nunca pude saberlo, ni estudiarlo en libro alguno.
Solo sé que sus espejos no los lustran las criaturas
ni los proyectan personas ni los propios gobernantes.
Que sus profundos misterios no los dibuja la gente.
Que una mano poderosa, allá en lo alto del cielo,
teje amores, sentimientos, cualidades y alegrías.
Y manda a la primavera ponerse traje de gala.
Adornar los ventanales, vestir todo de armonía.
Poner flores en los tiestos y amor en los corazones,
en los labios, risas, besos y canciones afectivas
y misiones de esperanza. En los jardines del mundo,
planta claveles y rosas. Y en el aire pinta alondras
y palomas mensajeras que, alegres revolotean,
las cornisas del
interior de mi alma.
70- HOY HA LLEGADO LA LLUVIA
Hoy ha llegado la lluvia
vestida de viento amable,
acompañada de risas,
de alegrías y de esperanzas.
Hoy ha llegado la lluvia,
liviana como un vestido de encaje
vaporosa, como un tisú de alhelí.
Me ha cogido de la mano,
me ha llevado al paraíso,
donde se hallan los manantiales del agua,
las dulces fuentes del corazón.
Hoy ha llegado la lluvia,
sutil, como un guiño enamorado,
frágil, como una caricia,
tierna, como un abrazo de amor.
Hoy ha llegado la lluvia,
fresca como la brisa de estío,
suave como un capullo de seda,
afable como el beso de una flor.
Los pájaros de mi pecho
entonan dulces gorjeos, para festejar la
lluvia.
Las palomas mensajeras de mi alma
revolotean alegres y jubilosas
alrededor de sus nidos, celebrando su
llegada.
La lluvia viene como una fruta tardía,
como un hermoso trigal, a punto de ser
segado,
como un viñedo de uvas de ron y miel
esperando la vendimia.
Como un olivo en invierno que deja
sus aceitunas en manos
del labrador.
POEMA DE MI AUTORÍA PUBLICADO EN LA ANTOLOGÍA POETAE MUNDI.
Era la tarde una
rosa
vestida de primavera,
era el aire una
gardenia que crecía
en el jardín de los
sueños.
Eran tus labios dos
fresas que lastimaban mi pecho
con su dulzor y su aliento,
con su sonrisa y su magia.
Eran tus manos palomas
que volaban presurosas
por esos cielos de
calma, azulados como el verso,
para traerme tu amor a las
playas de mi cuerpo.
Y tu alma
era un lucero que
iluminaba mi vida,
con una luz refulgente, desde
la aurora, al ocaso.
Era tu talle palmera
cimbreando a contraluz
en las pestañas del
tiempo de nuestros deseos.
Y tus ojos,
dos espejos, cristales
fosforescentes
que me acercaban la
imagen
del jardín de las
delicias.
Tus mejillas, luminosos
arreboles
en una tarde de estío.
Tu corazón,
un jacinto
que se mecía en el
viento
al compás de algún
poema.
Y tu cabello un trigal,
rebosante de amapolas,
y de doradas espigas,
con su oro y con su plata,
que discrepaba, en
silencio,
con el brillo de tu
barba,
y danzaba presuroso
como un poema de amor
por los senderos del alba.
68- LA PRIMAVERA SE ACERCA
Bajo un cielo azul turquesa,
las nubes van ascendiendo,
fieles a sus horizontes,
y se expanden jubilosas
sobre las casas del pueblo,
sin dejarnos sus lágrimas de esperanza,
ni sus cristales diáfanos,
en las cornisas del aire.
Los pajarillos
revolotean alrededor de sus nidos,
y entonan felices trinos,
dando gracias a la vida.
Las mariposas
se van posando en las flores,
nos ofrecen su belleza,
y su alegre colorido,
sus más sutiles primores.
El cielo
es un cántico de amor,
que acaricia el alma mía.
Entre azules y sedosos días de invierno,
o de hermosa primavera,
me lanza un sutil “te quiero”.
En un ardiente fervor,
de pasión, amor y celos,
entrega mi corazón
sus más fervientes misterios.
Los aromas se perfilan
en la rosa de los vientos,
que feliz, su amor impulsa.
Y los quereres se enlazan
con la punta de los dedos.
Un viento suave y alado,
sopla desde las montañas
y acaricia con dulzura,
la cinta de mis pestañas.
En una noche sin fin,
en ese cielo estrellado,
cabalga mi amor a lomos
de algún caballito alado.
Volar con él por el aire.
Vivir, amar y sentir
los bostezos de la vida
en un valle de nostalgia,
en el centro visceral
de los jardines del alma.
67- ANHELOS DE OTOÑO
Hace tiempo que esperamos la lluvia
en los campos del amor y del olvido
en los olivos del verso dormido,
pero ella no se decide a venir.
Hace tiempo que la aguardamos,
con el alma herida por la sequía
y el corazón roto por el llanto.
La lluvia es un poema agradable,
que no quiere visitarnos.
Te esperamos, lluvia, con gran anhelo.
Deseamos que esas nubes esponjosas
que decoran nuestros cielos,
derramen sus dulces lágrimas
sobre los sedientos campos del dolor,
sobre los oscuros tejados de la noche errante,
sobre la faz del planeta Tierra,
herido por la furia de la pertinaz sequía
que devasta nuestros campos.
Tiemblan los olivos por la ausencia
de los vibrantes espejos de la lluvia.
Lloran los ojos de la tristeza y entonan
tristes melodías de llanto y de sufrimiento,
canciones de angustiosa soledad,
al viento cruel de la tarde,
que se enreda en nuestro pecho,
detenido en el silencio,
en ese suspiro turbio que no da
tregua al dolor ni a la desesperación,
en el cielo azul de sus amarguras.
Sopor en los surcos de la pena.
Alarido de las raíces del tiempo
cruel de nuestras desazones.
Las copas de los olivos se agitan
en un río seco de melancolía,
en un arroyo ausente de besos húmedos,
mojados, por la dulce saliva de la lluvia,
de abrazos cálidos, siempre añorados,
y nunca recibidos de los brazos del amor.
66- HE LUCHADO EN MUCHAS GUERRAS

He luchado en muchas guerras.
He ganado mil batallas,
y otras tantas he perdido.
Pero aquí estoy, levantada,
con los brazos extendidos,
aguardando el temporal
o la bonanza del cielo,
esperando un nuevo día,
con su alegría y su pena,
con su tristeza y su gozo.
No digáis que no he vivido,
que lo he hecho en plenitudes.
No creáis que no he sentido
el abrazo de la brisa,
ni las preciosas bondades de esos cielos
azulados y serenos de mi tierra.
He vivido en abundancia
por estos mundos de Dios.
Por eso a Él le debo la vida,
al Camposanto, mi cuerpo,
A los míos, mi legado cultural
de amor, poemas y de versos.
Y a mis padres,
que ya están navegando en otros mares,
todo este tiempo vivido, al arrullo del cariño
en el jardín de los sueños.
A mi marido, ese amor de tantos años,
su apoyo, su compañía, su lealtad,
sus palabras y sus besos,
su convivencia conmigo, sus caricias
y esas dos flores, hermosas,
una rosa y un jacinto,
que cultivó en mi jardín.
Y a mi estrella, la ilusión
de mirarla cada noche
y reflejarme en su esencia,
en los aleros del cielo.
Y a mi país, la alegría
de sentirme protegida.
Gratitud, a los amigos
del alma y del corazón.
A mis paisanos, su respeto
y el cariño que me tienen.
Las lágrimas del cristal,
a las nubes jubilosas,
Y a mi pueblo, la acogida
que me dio el día en el que nací.
He soslayado volcanes,
desamores y tormentas,
He buscado bendiciones,
regocijos y alegrías.
Y he visto lo efímero de la vida
y lo perverso del mundo:
la enfermedad y la muerte,
las pandemias y el horror.
Pero vivo la alegría de sentir,
sobre mi piel, encendida de amapolas,
las caricias de la lluvia,
los besos del firmamento,
los arrumacos del sol.
27-8-2022
65- HOJAS CAIDAS, AMORES ROTOS, PERDIDOS
Como esos amores rotos o perdidos,
que jamás podrán hallarse en los brazos de la vida.
Como esos amores tristes que siquiera se han besado,
ni se han cogido las manos para medir el cariño,
ni han bebido, jubilosos, en la boca del deseo,
o se perdieron un día, en las olas de la niebla,
o los mató la desidia, la pena o el desamor,
los árboles de los parques de mi pueblo
han entregado sus hojas sin remisión
a las furias agónicas del temporal,
a la ira cruel de los crespones del aire.
Ya no podrán proteger las ansias
que crecen en lo más hondo del alma.
Han volado como palomas heridas
por esos cielos ampulosos y oscurecidos.
Han escalado los andamios
del abismo para desfallecer silenciosas
en las solitarias necrópolis del dolor.
El amor es una ola que se mece
en los anhelados mares de la ilusión,
y se pasea en una barca sin remos y sin timón,
navegando a la deriva por aguas tumultuosas.
Se va estancando en el pecho y nos hiere
las entrañas. Se incrusta como una daga
en las laderas del corazón y se apodera del alma,
de la mente y de todo cuanto posees,
desgarrándote la médula, la garganta
y los luceros que alumbran todo tu ser.
Es devastador y huraño
cuando no es correspondido.
Si te ha herido el desamor,
levántate, como una hoja caída,
de ese árbol, despojado de ropajes,
cuyos harapos revolotean imperturbables,
en el ese viento antagónico del otoño.
Y pídele a una estrella que te deje iluminar,
con sus rayos, la noche de tu tristeza.
En CasaRosada, 15 de diciembre del 2021
64-SER LUZ Y SOL
Quisiera ser luz y sol,
para iluminar tus noches oscuras.
Leño, para quemarme en tu hoguera.
Fuego, para consumir ese tronco fornido,
que va ardiendo lentamente en el hogar,
para caldear tus días, entre llamas encarnadas.
Diminuta pavesa, oscilando en el humo,
y bailando la amable danza del amor sincero.
Llama, para derretir la nieve que el invierno
nos trae, en su alforja de quimeras, y que
cubre las montañas con una blancura hiriente.
Quisiera ser aguacero, para lavar tus heridas,
para escurrirme jubilosa por tu piel,
sin burdos paraguas que cubran tu altiplanicie,
en una noche de magia, entre sonrisas y besos,
entre arrumacos de amor y entre suspiros tiernos,
salidos del alma y del corazón anhelante.
Ser rayo de luz de luna, tirando hilos de plata,
por los montes ambarinos de tu pecho.
Ser alfa y omega de tu longeva existencia.
Ser origen de todos tus devaneos mentales,
cuando bebes agua clara y cristalina
de las lúcidas fontanas del verso eterno,
en el principio del verbo y de la palabra,
dicha y escrita en los anaqueles
del pensamiento febril.
En CasaRosada, a 14 de diciembre de 2021
63-LA LLUVIA SALTA AL CAER

La lluvia salta al caer sobre la tierra
y deja escapar su aliento y su risa zalamera.
Llueve sobre los campos sedientos,
llueve sobe mi pecho desnudo y seco,
por tantos días de sequía pertinaz.
El agua forma canales y surcos y se derrama
sedosa y versátil sobre la piel de mi cuerpo.
Forma charcos y lagunas y sutiles manantiales,
limpias riadas de plata y arroyos embravecidos.
Y las plantas satisfechas y felices,
con su vientre humedecido y generoso,
entonan dulces canciones, que suenan entre la niebla
y alimentan los amores somnolientos.
Huele a humedad en los jardines del tiempo.
a semillas fecundadas, silenciosas,
al coito entre cielo y tierra.
La lluvia es una canción al día.
un rosario de sonetos a la vida.
La lluvia cae vertiginosa, con suspiros
y lisonjas. Se detiene en los tejados, bota
y juega al colache y a la comba.
Vibra con las canciones del viento.
para empañar los espejos de los mares y los ríos.
La lluvia es un poema de amor, de sutileza
que desata las pasiones, los deseos
y acrecienta las ansias de posesión,
en el cuerpo del amado, en la piel de las estrellas.
Y enaltece las miradas de quienes aman la vida.
La lluvia es el sonido alegre,
de las trompetas del aire,
de los trombones del cielo.
La lluvia se enreda en mi corazón
con jubilosos espasmos de locura y alegría,
y va anegando mi alma con sus cantarinas aguas.
Con furia, rebota en el asfalto de las urbes,
anunciando su coraje y el desgarro de las nubes.
Gracias a Dios por la lluvia, por esa agua preciosa
que regala pan y leche, miel y óleo dorado,
y amamanta las semillas de esta tierra
para que coman los pobres.
En CasaRosada, a 22 de noviembre de 2021
62-AMANECE
Amanece, en los valles de mi alma
y en las laderas de nuestro pecho.
Las montañas de esta tierra ya reciben,
en su faz, los dulces rayos del sol,
las caricias matutinas de su luz,
y en su espalda, la frescura de la brisa.
El sol, con sus primigenios rayos,
es un fuego incandescente que calienta el corazón,
y nos da los buenos días, reinventando nuestro amor.
Que nos invita a vivir, a seguir por el camino
y a luchar por nuestros sueños.
Y se afana en su ávido deseo de iluminar los
recovecos sombríos, los anhelantes jardines,
para llevar su candor y su hermosura
a los labios temblorosos del deseo,
a las almas doloridas por un amor imposible,
a los poetas febriles que caminan
por un laberinto umbrío.
Todo renace de nuevo en el luminoso día
que nos regala este mundo.
La tierra se reviste de amores y de magia.
Los pajarillos reciben al astro,
trazando revoloteos y entonando dulces trinos.
Dejemos las amarguras, las tristezas, los fracasos
y los amores perdidos y volemos jubilosos
por esos cielos de calma, azulados
y diáfanos, como las olas del verso.
Corramos en busca de la alegría y de la paz,
imitando el ritmo ágil y emocionante
que describen las palomas mensajeras,
en sus memorables vuelos.
En CasaRosada, 9-11- 2021
61- UN POEMA DE MELANCOLÍA
La
mañana de mi dolor será un verso blanco,
o
un pájaro negro en la oscuridad de la noche,
un
poema de melancolía que desdibujará las lágrimas
que
recorren los cauces de mis mejillas.
Todo
es soledad y desamparo a mi alrededor
tupida
terminal de todos mis sueños,
labios
encendidos de tinieblas que, audazmente,
desaguan los cielos de la inocencia.
También
yo me marcharé algún día en ese
tren de negra noche y negaré los luceros del alba
en
la senda que adormece el tafetán de mis anhelos.
Como
sierpes, los viajeros llorarán su desventura,
en esas sombrías telarañas que nos acerca la desdicha.
Es
inútil mentir la noche del lagrimal en la vía de ese
tren que jamás nos traerá a la sangre del corazón
los abrazos
y los besos que nunca pudimos dar a quienes tanto
queremos.
Las
caricias que, como rosas marchitas, se afligieron
en el lejano jardín de nuestros mezquinos dedos.
Es
noche cerrada, sin luz de luna ni estrellas.
Recluidos en la oscuridad de esta desolada
alcoba,
nuestros sueños se disipan, lentamente,
sin encontrar el amor, como la luz en la
niebla.
POEMAS DEL TREN. EL PÁJARO DE LA NOCHE. UN POEMA DE MELANCOLÍA
En CasaRosada, octubre de 2021
60- LLEGA EL OTOÑO
Llega el otoño,
a los parques de mi pueblo
a los valles de mi pecho.
Viene, con sus jirones de niebla,
con sus tardes amarillas, soleadas,
esponjosas, ambarinas, macilentas,
con su abanico de ausencias.
Llega con sus misterios de calma,
de pesadillas, de fobias, de tempestad,
de incógnitas, de ventoleras
de pena en el lagrimal
y agonía en la garganta.
Con sus tonos encarnados
enajena mis pupilas y mis sueños
y da vigor a la nostalgia.
Este otoño
se adueña de nuestras almas
con sus colores cobrizos,
caquis, tostados, rojizos y amarillentos,
llenos de melancolía y repletos de añoranza.
Nos trae un mosaico de tonalidades ocres,
en sus sedientas mañanas,
en sus prolongadas noches
en sus visos escarlata.
Iluminado por la tibieza sutil
de un sol, pálido y escurridizo,
va transcurriendo despacio
por las vides de septiembre,
por los lagares de octubre,
por los mostos de noviembre,
por los vinos de diciembre.
El otoño
se arremolina en mi pecho,
busca cobijo en mi alma,
se interna en mi corazón,
se detiene en mis entrañas,
para arañarme las vísceras
y desgarrarme la médula.
Este otoño, desarraigado e inestable,
se derrumba en mi memoria
con aire de fríos vientos
y retazos de añoranza.
Encarna Gómez Valenzuela, Pegalajar (Jaén)
http://trabajosdeencarna.blogspot.com
59- GRITO DE LAS MUJERES AFGANAS
Esta tarde,
me duele el alma de ausencias, me duele
por tantísimo control, por tantas trabas,
por la crueldad de los vientos.
Quiero volar por esos mundos de Dios,
pero me cortan las alas.
Quiero asomarme al balcón, a ver la vida pasar,
y me cierran los postigos.
Quiero fundirme en el aire dulce de una mañana
florida,
en las olas de la luna, en los vergeles del sol,
pero me atrapan en lejanía y en visos de tempestad.
Mas no deseo recrearme ni aceptar este dolor.
Quiero acariciar las flores y retozar en la hierba,
escalar las altas cumbres de las montañas del tiempo,
cruzar los mares a lomos de un caballo volador,
respirar en la pradera de los besos,
en los valles del abrazo profundo y deseado,
y sentir los latidos de la vida a través de ese
contacto.
Vivir los versos del encuentro con el amor y la vida,
reflejarme en esos ojos profundos que me miran con
pasión.
Nada me está permitido, solamente el estoicismo.
¿Cuándo llegará la hora del amor y la alegría,
de poder abrir las puertas que me separan del sol?
En CasaRosada, 27 de septiembre de 2021
58- PUEBLO MÍO. POEMAS PARA UNA EXPOSICIÓN DE PINTURA EN
PEGALAJAR
Mírame despacio, pueblo mío,
acúname a diario en tu regazo,
déjame delimitar tus horizontes
al ritmo emocional de la docencia.
Serás luz deslumbrante en mis pupilas.
Serás como una estrella que renace
en ese cielo azul de mis anhelos.
Tus dedos de aceituna reverdecen
en un rayo de sol que anuncia el alba.
El frío se desgaja entre mis manos
lo mismo que un racimo de nostalgia.
57- LA CANCIÓN DEL AGUA. POEMAS PARA UNA EXPOSICIÓN DE PINTURA EN PEGALAJAR
Yo escuchola canción del agua
en el lago azulado
de los sueños del viento,
la gota fugaz que borda
nardos en un mar de olas,
la espuma blanca que vibra,
en recónditas e ignotas playas.
En su espejo transparente
se reflejan las estrellas
como pájaros silvestres.
Sus burbujas de cristal,
bailan en armoniosos encajes,
al compás de la alborada,
al ritmo de la ilusión.
56- LLEGA EL OTOÑO A LOS PARQUES DE MI PUEBLO
Llega el otoño,
a los parques de mi pueblo
a los valles de mi pecho.
Viene con sus jirones de niebla,
con sus tardes amarillas, soleadas,
esponjosas, ambarinas, macilentas,
con su abanico de ausencias.
Llega con sus misterios de calma,
de pesadillas, de fobias, de tempestad,
de incógnitas, de ventoleras
de pena en el lagrimal
y agonía en la garganta.
Con sus tonos encarnados
enajena mis pupilas y mis sueños
y da vigor a la nostalgia.
Este otoño
se adueña de nuestras almas
con sus colores cobrizos,
caquis, tostados, rojizos y amarillentos,
llenos de melancolía y repletos de
añoranza.
Nos trae un mosaico de tonalidades ocres,
en sus sedientas mañanas,
en sus prolongadas noches
en sus visos escarlata.
Iluminado por la tibieza sutil
de un sol, pálido y escurridizo,
va transcurriendo despacio
por las vides de septiembre,
por los lagares de octubre,
por los mostos de noviembre,
por los vinos de diciembre.
El otoño
se arremolina en mi pecho,
busca cobijo en mi alma,
se interna en mi corazón,
se detiene en mis entrañas,
para arañarme las vísceras
y desgarrarme la médula.
Este otoño, desarraigado e inestable,
se derrumba en mi memoria
con aire de fríos vientos
y retazos de añoranza.
55- DESPEDIDA DE SEPTIEMBRE EN PEGALAJAR
Hoy despedimos a septiembre.
Este mes que trae el otoño, amarrado a su cintura,
plegado a su epidermis de uvas de moscatel,
está lleno de bondades, de sutilezas celestes,
de manzanas y de membrillos maduros,
de hortalizas arrancadas de las huertas de templanza,
de higos tiernos y de sonrisas amargas,
del mosto dulce de los lagares del alma,
del vino añejo de los labios del amor.
Instalaremos mañana en el calendario
al mes de octubre, de siembras y de quehaceres,
en los campos de esta tierra de añoranzas.
Lo retaremos a que nos traiga la lluvia
y las nubes de algodón, a nuestro cielo,
llenas de lágrimas transparentes y esponjosas,
repletas de caracolas y perlas blancas,
para que den luz y vida a nuestro tiempo otoñal.
54- LOS DIAMANTES DE LA LLUVIA. POEMAS PARA UNA EXPOSICIÓN DE PINTURA EN
PEGALAJAR.
Haces de luz en la niebla.
Los diamantes de la lluvia
se deshacen en el aire.
Agua, siempre agua
para saciar los corazones
sedientos de amor y de besos,
para llenar los aljibes del pecho,
para limpiar el lodo del temporal,
para lavar los barrizales del alma.
Y las gotas de su encaje
se deslizan silenciosas,
como rosas de pasión,
en el satén de sus pétalos
53- LA CANCIÓN DEL AGUA. POEMAS PARA UNA EXPOSICIÓN DE PINTURA EN PEGALAJAR
Yo escucho
la canción del agua
en el lago azulado
de los sueños del viento,
la gota fugaz que borda
nardos en un mar de olas,
la espuma blanca que vibra,
en recónditas e ignotas playas.
En su espejo transparente
se reflejan las estrellas
como pájaros silvestres.
Sus burbujas de cristal,
bailan en armoniosos encajes,
al compás de la alborada,
al ritmo de la ilusión.
52 - TONALIDADES PASTEL. POEMAS
PARA UNA EXPOSICIÓN DE PINTURA EN PEGALAJAR
Acuarelas
en mis manos,
tonalidades
pastel,
para
recalcar perfiles
o
para trazar contornos
con
difusas pinceladas
y
satinar tu aureola.
con
bellas escalinatas.
Pintaré
tu corazón
y
dibujaré tu alma
con
los fúlgidos destellos
de
las transparentes aguas
de
la Fuente de la Reja,
que
emanan con borbotones,
y
de una Charca prodigiosa,
que
es espejo de la Luna.
51- BRILLO DIAMANTINO. POEMAS PARA UNA EXPOSICIÓN DE PINTURA EN PEGALAJAR.
El agua va derramando
su manto de placidez,
en la Charca de mi pueblo,
más allá de su brillo diamantino.
En su risa, los cristales nacarados
reflejan el estupor de las calles,
blancos azules, dorados
verdes y nítidos amarillos.
Luego, correrá por las acequias,
para fecundar los campos.
Paloma mensajera de esperanza
es el agua en todas las fuentes,
lagunas y manantiales
del corazón de la tierra.
50- NOCHES DE LUZ Y VERBENA. POEMAS PARA UNA EXPOSICIÓN DE
PINTURA EN PEGALAJAR
Noches de luz y verbena,
a la orilla de la Charca.
Hoy Pegalajar no duerme,
vela su fiesta nocturna.
Suena una música dulce
al abrigo de su cielo,
que tiñe brillos
cobrizos,
en el borde de la sierra
y recorta su torre con
sutileza.
Mientras la Charca
espejea
sus luces y sus reflejos,
en el tapiz ondulado,
que le deparan sus aguas.
En CasaRosada, 24 de septiembre de 2021
49- LA SAVIA DORADA. POEMAS PARA UNA EXPOSICIÓN DE
PINTURA EN PEGALAJAR
Encontrar una senda escarlata
en el agua que corre por tus venas
y en la savia dorada, la brecha
que emerge del interior de la tierra
y recorre las verdinegras veredas
del corazón anhelante.
En las transparentes lágrimas
que brotan de tus ojos,
hallar el agua.
Agua, sólo agua cristalina
para lavar las heridas del mundo,
para borrar todos los agravios
que flotan en el azul de la Charca.
En CasaRosada, 23 de septiembre de 2021
48- LA MANSEDUMBRE DEL AGUA
La mansedumbre del agua la percibo cada día
en la Charca de mis sueños. Realidad que se esfuma
en los espasmos del aire, en los suspiros del viento.
Mi cariño es anhelo y ansiedad, amor a primera vista.
Es un enlace vital, es un coito interminable con el
agua,
en el transcurso del tiempo de esta turbia situación.
Belleza nacarada del líquido elemento.
placidez, y sosiego en esa superficie plateada.
Luz y diáfano espejo son tus cristalinas perlas.
Profundidad y energía en esa masa acuosa donde
los sueños y los deseos navegan, en un barco de papel.
Inmensidad del agua, plenitud de transparencias
y de secretos ocultos, que se esconden en el fondo.
Quiero vivir esa calma que respiran tus senderos.
Esa paz que dimana de tu esencia.
Las flores de tus orillas, las sonrisas de tus labios.
La añoranza de no verte y la sombra de tu ausencia
adormecen mis sentidos y secuestran mi alegría.
Y mis recuerdos evocan el corazón de tu cielo.
Exuberancia y anhelos en esa hermosa floresta
que pueblan de amor y de sutiles encantos
el margen de tus orillas y los sueños de mi alma.
En CasaRosada, 15 de julio de 2021
47- UNA CANCIÓN DE ESPERANZA
Cuando se pase este tiempo de pesadillas y fobias,de reclusiones y encierros, de contagios y de muertes,
nos libraremos del virus y cantaremos victoria,
todos juntos, de la mano, para saludar al día,
al sol, a los gorriones, a las nubes y a la brisa,
para abrazar al hermano, a los hijos y a los nietos.
Pero ahora,
en este tiempo cerril de distancias y de ausencias
de temores, de lamentos, de mirar por la ventana,
no nos podemos dejar abatir por la tristeza,
por el tedio, por el miedo, por la apatía o el
silencio.
Es necesario cantar desde el corazón
una canción de esperanza, una dulce melodía.
que nazca en nuestra garganta y acaricie nuestros
labios.
Sentir la vida vagando por los rincones de casa,
por los montes, por los valles, por los ríos, por los
parques
y mirar al horizonte con ojos encandilados,
para ver nacer el día que crece en nuestras entrañas
y brota en los corazones.
Fijarnos en esa flor que, impulsada por la vida,
muestra su bello color, su perfume, su hermosura.
Mirar al cielo despacio, que luce azules de seda
y rosáceos de esperanza o rojizos de arrebol.
Alzar siempre la mirada, para no desfallecer
en las manos de la pena y en los brazos del
dolor.
En CasaRosada, febrero de 2021
46-DESNUDO FEBRIL
Tu cuerpo brotó febril
de las olas que flagelan
la esperanza
y emergió la redondez
sonrosada de tu carne
como alondra en el
cristal de la alborada.
Y fue tu piel una rosa,
una herida
en el clavel de la
mañana.
Tus cabellos, como un
río de soledad
arrastraron el tormento
de los mares
hacia las desiertas
playas de mis manos.
Y fue mi temporal arena
blanca,
caléndula dorada
navegando a la deriva
de los besos
olvidados.
Una vereda de enigmas
en el fondo de tu pecho
tejió la mar.
Maraña pueril de
indescifrables atributos.
La esfera de tu vientre
se curvó
hacia mi cuerpo, como
una doncella impúber,
a través del sendero
ignoto de arterias y de nervios
que creció
en lo más profundo.
Quisiera desdibujar las
mareas que nublaron
las espumas de tus ojos
para llenar
de primaveras floridas
ese desnudo febril de tu
cuerpo
que eclipsó hacia las
playas del deseo
el espejo demencial de
mis pupilas.
En CasaRosada, 31-1- 2021
45- TE FUISTE (A mi madre, en el recuerdo)
Te fuiste tan de repente,
tan sin decirlo, tan sin saberlo.
Te fuiste como una flor en primavera,
marchita y zarandeada por la tormenta
que se gestaba en el fondo de tu ser.
Te fuiste como la pena de marzo,
despacio y sola como la lluvia de abril,
suave y esponjosa como la brisa de mayo,
acariciando el aire como las tardes de
junio.
Te fuiste con un viso de rubí en tus
mejillas,
con una nube en tus ojos, con una pena en tus
labios,
con un poema en tu corazón.
Te fuiste tan desolada, tan sin hablar,
que tus silencios restallaron en mi alma
y la pena de mi llanto centelleó en tu interior.
Te extinguiste en el aire como un suspiro.
Te apagaste como una luz en la noche de mi
dolor.
Te fuiste sin una queja, sin un reproche,
sin despedir.
Cruzaste los vientos sin saber por dónde
ibas,
ni a dónde te dirigías ni con quién querías
estar.
Te fuiste cuando la Fuente llenó de agua
la Charca,
de sueños y de esperanzas, las laderas de
mi amor.
Te fuiste cuando la brisa bordaba haces de
luz
en las pupilas del día, rosas de seda en
los jardines del sol.
Te fuiste a un lugar sin retorno.
Tu mirada se quedó prendida en el cristal
del adiós.
Te fuiste en una fecha sin brillo en el
calendario,
sin colores de arco iris, sin olores de
jazmín.
Te fuiste fustigada por el peso de los
años.
Desde tu lecho de muerte, la pandemia no
pudo herirte.
No pudo clavar en tu pecho el aguijón de ponzoña,
que ha clavado en tantas gentes.
A ti fue la vejez y el deterioro,
la ausencia de juventud quienes te
condujeron
por el camino del Camposanto.
Ya has dejado de sentir el desconsuelo y
la pena
el dolor y el sufrimiento que padecemos
aquí.
Por ti, querida madre, no doblaron las
campanas.
Ni gimieron los vientos aquejados por el
llanto.
Pocas personas, por este tiempo cerril
que nos trajo el calendario, pudieron
conocer tu muerte.
¿Por qué te fuiste, querida madre, cuando
la primavera
extendía su manto de flores multicolor en
la Tierra,
cuando abril acariciaba el olor de las
celindas,
cuando sonaba en el aire el canto del
ruiseñor?
¿Por qué te fuiste cuando la hiedra
trepaba
los aposentos de mi dolor?
Sin embargo, ahora, la luz de la fe nos
dice
que ya no tiene sentido llorar por ti,
porque te encuentras en los jardines del
cielo,
gozando de la presencia de Dios.
En CasaRosada, abril de 2020
44-EL AIRE SIN RISAS
Qué solo el parque sin niños.
Qué solo el cielo sin luna.
Qué solo el aire sin risas.
Qué solo el corazón con la pena.
Pena por esta pandemia.
Pena por tanto afectado.
Pena por tanto difunto.
Pena por tanta tragedia.
Cantemos al unísono,
para espantar la tristeza,
asomados al balcón,
recluidos en las casas,
rezando unos por otros
y alentando el corazón
con la detención del virus.
No nos cojamos las manos,
los abrazos, digitales,
los besos, a las estrellas
y la esperanza, en la vida,
que siga sin apagarse
aunque ahora brille en tristezas
por tanta desolación.
En nuestro país, tenemos que erradicar
las coronas y los virus.
ENCARNA GÓMEZ VALENZUELA
En CasaRosada 20-3-20
Poema colgado en Facebook y publicado en la revista digital AZAHAR 104
43-PEGALAJAR SE HA VESTIDO DE LUCES Y DE COLORES
Desde que llegó el estío
Pegalajar se ha vestido de luces y de colores,
de calor y de alegría, de esperanza y de ilusión.
Los espejos de este día seducen las curiosas
miradas,
que atraviesan el aire con su chispa candente.
Cuchichean las sonrisas infantiles
con la luna y con el sol, con los ángeles del cielo.
Las estrellas se detienen en la noche de mi pueblo.
Las casas, satinadas con el blanco de la aurora,
vigilan el devenir de las gentes.
El viento se balancea en los pinos de la Serrezuela
y
refresca las noches de nuestro pueblo como un grácil
abanico .
La Peña Gorda desprende ecos de amor y añoranza
como un mágico rayo de luz de luna que nunca cesa el
latido.
Y la Peña de los Buitres es un crisol de nostalgia
que atraviesa el lagrimal de las penas que encierra
el alma.
La charca, debiendo ser un cristal diáfano y
transparente
que reflejara
en sus espejos el añil del ancho cielo,
es un desgarro en el alma, un roto en el corazón
de todos los paisanos que aman esta tierra porque
está sedienta y seca,
sin las risa de sus olas, sin los diamantes del agua.
Rogaremos a nuestra madre del cielo que nos conceda
la gracia
de verla llena de agua y repleta de plenitudes.
Nuestra virgen, hermosa como una tarde de mayo,
nos sonríe desde su ermita y nos invita a la
plegaria y al rezo.
Es la Virgen de las Nieves, cuya fiesta celebra
Pegalajar el día 5 de agosto.
Las verbenas, los conciertos musicales, los cohetes,
los fuegos artificiales,
los cánticos, la novena, los mantos y los vestidos
que te propician los fieles,
las misas y procesiones, las velas, los candelabros,
las visitas a tu ermita,
los suspiros y los besos, los abrazos, las lágrimas
de tus hijos y el corazón palpitante
en amores y alegrías que revelan los hermanos y
devotos me emocionan.
Sin embargo, todo me parece poco para venerar tu
imagen,
madre querida del alma, para homenajearte en el día
de tu santo.
Dios te salve, llena de gracia y virtudes, en este
cinco de agosto.
Poema publicado en el Libro de Festejos de PEGALAJAR, para celebrar la Feria y Fiestas en honor de la VIRGEN DE LAS NIEVES del 2 al 7 de Agosto de 2019.
42- ASOMADA AL
BALCÓN DE MI PECHO
Asomada al balcón de mi pecho
he visto brotar la blanca flor del
almendro,
como un arrebol de
nacaradas espumas,
y he imaginado el amor golpeando mi
ventana.
Tal vez todo pueda renacer de nuevo.
Quizá el sol quiera
brillar para mí
y haga germinar mi alma, como pradera
florida
en el fondo de mi ser.
Y vendrán otra vez la golondrinas,
como estrellas anhelantes,
a posarse
en las manos dadivosas del
amor.
Y volverán los veleros
a navegar esos piélagos,
cuajados de blanca espuma
que hacen florecer corales
dentro de mi corazón.
Tañerán las campanas de la aurora
como antorchas encendidas en mi pecho
al son de una amanecida de
primavera,
festejando el caudal de
mariposas y de flores
que desborda el río de la ilusión de mi alma.
Este poema ha sido publicado en la revista Aldaba nº 36, en la pág. 18
41-SENTIR MUY
DENTRO
Sentir muy dentro del corazón
el peso derrotado de esta
tierra,
fulgurante y hondo pálpito
de su lánguida y doliente
entraña
que se derrama por mi pecho
con lacerantes golpes de arado
que los resignados labriegos,
con mil sudores y esfuerzos,
proyectan sobre estos campos,
sembrados de ilusiones y
esperanzas.
Surcos de fragilidad te va
dejando en el vientre
esta tierra de mareas altas que,
desde su privilegiado enclave,
te alumbra los senderos de
tinieblas
y, sosegada, te guía por esos
mundos de Dios.
Cálido y fosforescente flamear
de los soles en estío.
Refulgente luminosidad que
brilla con mil destellos
y reverbera, febril y enfervorecida,
sobre las jaspeadas copas de los soberbios olivos
que hieren en armonía estas tierras fértiles y
generosas
cuya aureola de amor tiñe con luz de arco iris
el cristal de mi pupila e ilumina con rayos de luna llena
todos los rincones de mi alma.
40- EL ESTUPOR DE LAS PATERAS
Son los despojos de un naufragio,
el indómito estupor de las pateras
el dolorido silencio de esta tierra.
El mar, devorador de ilusiones y de
proyectos,
emerge furibundo, como potro desbocado,
desde el fondo visceral de los océanos.
Un recuerdo lacerante que merece
ser rescatado del olvido de las campanas.
Entretejer lentamente los frágiles jirones
de una trayectoria rota en mil pedazos.
El peso demencial del abismo
se
cernió sobre sus vidas.
Hacía ya mucho tiempo que eran hombres
muertos
entre las volubles dunas de la noche de
sus sueños.
Eran telarañas del desierto,
sutil arena que se adhiere al lagrimal.
Amamantaban un lodazal de llanto en su
pecho
que les achicaba el agua del corazón
malherido.
Llevaban el peso del dolor en la mochila,
el furor de todos los temporales,
oculto, en el doblez de su alforja.
La sombra de sus pesares,
fantasmagórica como la luna menguante,
bailaba su danza fúnebre alrededor de su
vientre.
POEMA PUBLICADO EN LA PÁGINA 59 DE LA ANTOLOGÍA DEL V RECITAL SIERRA MORENA DE POESÍA. 15 y 13 de MAYO 2016. 1ª EDICIÓN MAYO 2016
39- ESPERANZA
Engánchate a la
entraña del amor,
destella rizos de
luz en éxtasis prolongado
de abanicos
suspendidos en el aire,
como guirnaldas de
besos
que recorren los
senderos del deseo.
Camina despacio
sobre su cuerpo desnudo.
Dale luz a la
esperanza de sentir
los bostezos de la
vida.
Avanzadillas de
pétalos rojos
en los frondosos
jardines de la primavera,
como un vistoso
arco iris,
va entretejiendo el
amor
con tu corazón de
ausencias.
No lo desdeñes
jamás, se halla cerca de ti.
Revolotea,
candoroso, como un pájaro
que bebiera de tu
mano,
de tu alma, nívea
como una paloma.
Florece a tu alrededor
como un mar
presuntuoso.
Anuda la cinta de
tus pestañas
al encaje
almidonado de mi blusa
y huyamos juntos a
un recóndito lugar
donde el tiempo
yace detenido en el reloj,
donde el firmamento
fecundo de tu vientre
teje luceros y
estrellas fosforescentes,
como antorchas
enredadas
en el espacio
inmaculado de tu pubis
para alimentar la
semilla candorosa
de ese mundo de
ilusiones
que cobijas en tu
pecho.
POEMA PUBLICADO EN LA PÁGINA 58 DE LA ANTOLOGÍA DEL V RECITAL SIERRA MORENA DE POESÍA. NOVIEMBRE DE 2015. 1ª EDICIÓN MAYO 2016
38-BRIOSO GALOPAR
Tiempla el amor sus arrullos
en el tímido y frágil tañido
de una doliente campana
que, serena y dulcemente,
bajo la luz del crepúsculo,
llama a la nocturna plegaria.
Y con su chispa candente,
satinada en los espejos del alba,
el amor lustra sus brillos.
El amor deshoja sus margaritas
y viste lirios de seda
entonando mil requiebros
más allá de la hermosa fontana,
magnánima y complaciente,
que calmaba tu insaciable sed
de clandestinos anhelos.
A la orilla del deseo insatisfecho,
el amor iba cabalgando impúber
con brioso galopar
de corceles desbridados
en una plácida noche de alabastros
y cristales áureos e iridiscentes.
Poema publicado en la Revista ALDABA nº 30, correspondiente a la Primavera 2016
37-ALBORADA
Sobre la alborada
que nace
—acuarela plateada
en las montañas
ambarinas de esta
tierra—
despliega el amor
su aureola, para iluminar
su bóveda con floridos
estandartes de caricias.
Es un volcán de
cristales, caudal de lirios y rosas
transparentes como
el aire que respiras.
La luz del alba te
espera, sedienta
y acurrucada, en el
alfeizar de tu ventana
para
teñir de diamantes
las
cornisas de tu alma.
Pabellones de
tinieblas cultivó
la hora tenebrosa
del dolor y de la ausencia
en
los espejos nocturnos.
Ahora, la luz del
alba,
como un aluvión
silvestre,
aborta su siniestro
pedernal
en el lánguido
crisol de tu mirada,
después,
la hace sucumbir
en los espasmos de
la niebla,
como las olas del
viento en las esferas celestes.
La línea encarnada
del horizonte,
como el carmín en
los labios,
se vislumbra,
candorosa, en el iris de tus ojos.
POEMA PUBLICADO EN LA REVISTA DE CREACIÓN LITERARIA Y PLÁSTICA ALDABA Nº 28. OTOÑO 2015.
36-LA BAHÍA DE LOS SUEÑOS
La luz diamantina
de esta tarde coronada de añoranza
y de arrebatos, me conduce hasta la mar
donde sus aladas cimas alimentan sueños líquidos.
La mar serena, la mar en calma
donde el corazón se ensancha, donde la esfera
se curva hasta el infinito y donde el espacio rompe
el silencio detenido de los rompientes en vastos siglos
de peregrinaje inútil hacia ese mar transparente.
Contemplo, expectante, el universo álgido de este mar
que, impávido, me secuestra hasta las playas del verso.
Mis pies descalzos acometen las veredas de su cuerpo.
Ardiente delirio de camelias sumergidas
que borra sin remisión el pudor de los naranjos.
El agua en esta bahía, febril se viste de sueños
lo mismo que una cometa navegando en cielo raso.
El alma anclada en ese mar de azucenas
se balancea lentamente. Incesante giro de aletas.
Línea sutil que delimita el poniente.
Geometría crepuscular coloreando celajes
de un abrazo cristalino y diáfano
en el reflejo de tus pupilas que une cielo y mar
en la bahía de los sueños
POEMA PUBLICADO EN LA REVISTA DE CREACIÓN LITERARIA Y PLÁSTICA ALDABA Nº 34. OTOÑO 2017.
35-EL OTOÑO SE ALEJA

El otoño, añorante en sus
recuerdos,
de sol tibio y de sangrantes
ocasos,
insiste en deserciones y fugas,
en torpes huidas ciegas
de estos hermosos parajes
de pecho descendido y de
silencio.
Liviano como una sombra, marchito
y cerril,
se aleja por la inmensa terraza
celeste.
Va arrastrando tras de sí su
brusco telón de viento
y su fino tisú de llanto y
melancolía.
Quizá, oculte en su pecho flébiles
nostalgias
de ausencia o de ingratitud.
Su brazos, caídos y oscilantes,
a lo largo de su cuerpo
macilento,
de hojas secas y de musgo,
con desdén y desaliento, bambolean
las ingrávidas esferas del aire.
Sobre esta tierra bravía, herida por algún
rayo de luna,
en una radiante noche de estrellas y
plenilunio,
vomita un desvencijado temporal
de desatinos y de añoranza.
El otoño ha dejado la tierra desierta,
desnuda de pájaros y de céfiros,
rota de flores y de guirnaldas de besos
y abocada al frío aguacero de invierno
de tenebrosas oquedades estériles
y de seres ateridos por la helada.
Los dulces senos del otoño
han dejado de manar leche y miel
en esta tierra marchita.
Han congelado el pálpito del amor
por las sombrías veredas
de la inclemente noche invernal.
Una esquiva bocanada de cierzo,
azota las esperanzas que abrigaba el olivar
en su mullida entramada de ramajes.
Silba el viento en las camadas,
zigzagueante y siniestro,
y con sus manos de fría ventisca
agita la entraña de la aceituna,
morada y negra, azabache,
que tiembla bajo su gélido aliento.
Es el invierno que ruge
muy cerca del corazón,
con su manantial de escarcha
y empaña la nitidez del espejo
del agua en el riachuelo
y en esos ingentes cielos
cubiertos de tupidos estandartes,
oscuros y enmohecidos,
que embotan las caricias en el alma.
POEMA PUBLICADO EN LA REVISTA ALDABA Nº 29. INVIERNO 2016.
34-DIÁFANA ESENCIA
En
el interior añil del agua
de
la Alhambra, el hallazgo de sus perlas,
la dulzura de sus jardines,
la
placidez de sus amaneceres,
la
tibia calidez de sus crepúsculos.
Y
en su diáfana esencia,
la
ternura del abrazo cristalino
entre
sus hilos de plata.
Ineludible
aureola blanca
cuando
se mira la luna
en
el tranquilo sosiego del agua
y
en su espejo, la inesperada frescura,
la
joya de su esplendidez.
Ya
escucho la canción del agua
en
el lago azulado de los sueños,
la
gota fugaz que borda
nardos
en un mar de olas,
la
espuma blanca que vibra
en
recónditas e ignotas playas.
Haces
de luz en la niebla.
Los
brillantes de la lluvia
se
deshacen en el aire.
Agua,
siempre agua
para
saciar los corazones sedientos,
para
regar esas vegas de Granada,
para
calmar la sed de los poetas
y
para apagar las penas del alma.
Y
las gotas se deslizan silenciosas,
como
rosas de pasión,
en
el satén de sus pétalos.
POEMA PUBLICADO EN LAS PÁGINAS 108-109 DE LA ANTOLOGÍA DEL III ENCUENTRO DE POETAS ANDALUCES . NOVIEMBRE DE 2014. 1ª EDICIÓN NOVIEMBRE 2015
33-GRANADA,
CRESPÓN DE ANHELOS
Granada,
canción doliente del agua.
Los susurros silenciosos de sus fuentes
tejen mil llantos dorados en el aire sonrosado
de la tarde, para poblar sus jardines de bellas
flores,
que bordan primores y hechizos con aromas
y alboradas en el satén de los vientos.
Los suspiros de
la Alhambra,
que ocultan penas de amor
de algún califa vencido,
los baña la luz del alba.
Granada,
ciudad dormida en el espejo de un cielo,
cuajado de luceros y de estrellas.
Adornada por dos ríos cantarines,
que discurren lentamente,
desde la sierra, hasta el mar Mediterráneo.
Son el Darro y el Genil, sutilezas de cristal,
profundas y mansas heridas, que conducen
sus lágrimas transparentes
a las orillas del mar.
Sierra Nevada,
corona blanca
que adorna
de tibia luz,
tu morena cabellera,
de timidez y sosiego, de placidez y de calma
Albaicín,
barrio entrañable,
con sus estrechas callejas morunas,
acunando alguna pena en el murmullo del agua.
Granada, crespón de
delicados anhelos
que lloró con
alegría cuando el califa, Boabdil,
abandonó sus
encantos.
POEMA PUBLICADO EN LAS PÁGINAS 106-107 DE LA ANTOLOGÍA DEL III ENCUENTRO DE POETAS ANDALUCES . NOVIEMBRE DE 2014. 1ª EDICIÓN NOVIEMBRE 2015
32- REMANSO FELIZ
En el azul vibrante del agua
descubrí los ojos del día.
Y en el verdor de la hierba,
el remanso feliz de todos los
riachuelos,
la ausencia de clepsidras en
los vergeles.
El tiempo se hace canción
en el susurro latente del
agua,
luz y poema, en el pálpito de
los estanques.
Asómate
al balcón del agua,
en
sus dolientes paisajes de caracola,
la
gota oscura del silencio
reverdece
como alondra matutina
que
nunca detiene el vuelo.
Su
esplendor de nardos florecidos
es
aprendizaje y designio ciego,
sosiego
de verso y copla,
tierna melodía que
el viento mece
en las cornisas del tiempo.
POEMA PUBLICADO EN LA PÁGINA 48 DE LA ANTOLOGÍA DEL IV RECITAL DE POESÍA DE SIERRA MORENA. OCTUBRE DE 2015
31-DISTANCIA
Abrupto silencio
a tu alrededor.
Vacío febril en
tus pupilas ajadas
de tanto mirar sin ver
las miserias de
los hombres.
El murmullo de
tus labios
finge idiomas ignotos
que suenan
ataviados de furia
en el lago
visceral de tus anhelos.
Desde la lejanía
hostil
de tu trono de
gloria y de soberbia,
efímero como la
vida misma,
has sembrado
semillas de distancia
en el huerto
desolado de mi llanto,
como quien mira
la imagen
de la tempestad
en el aire.
Pero no temas
hermano
de mis entrañas
algún día no
lejano
recogerás la
cosecha:
vacío, soledad e
indiferencia
a manos llenas
y el dolor de no
haber sabido
restañar a
tiempo
las llagas del
corazón y del alma.
POEMA PUBLICADO EN LA PÁGINA 47 DE LA ANTOLOGÍA DEL IV RECITAL DE POESÍA DE SIERRA MORENA. OCTUBRE DE 2015
30-TU IMAGEN DEL MAR
En la alforja
de mis sueños,
navegando a la deriva de los
luceros,
llevo tu imagen del mar.
Más allá de las espumosas
olas del llanto
grita la mar, gime el
piélago.
El dolor del absoluto en lo
oscuro, la herida visceral
del tiempo roto
en los abismos estelares.
Crepita la mar desnuda de su
túnica de espumas blancas.
Su demencial alarido flagela
el tulipán de mi espalda.
El agua, con sus labios de
sal, besa los cauces de mi destino,
mi playa de soledad, mi
estandarte de magnolias,
mi triste canción de
nostalgia.
Escucha su ancestral
borboteo
de algas sedientas de
misterio,
ignotas, en la distancia
marina del arpa de sus manos.
Profundidad de los océanos
donde el espejo del agua
quiebra su luz virginal, su
demencial alameda de peces,
sus bancos submarinos de
caracolas.
Silenciosa madreperla
acunando
su soledad milenaria de
siglos errantes,
sus tesoros ambarinos, como
antorchas,
sus taciturnos lamentos.
POEMA PUBLICADO EN LA II ANTOLOGÍA DE POETAS DE AHORA. Algeciras 2014.
29-TE DESCUBRÍ
Te descubrí primero
en las olas suaves,
musicales, serenas, que invadían la arena,
con sus crestas de plata.
Toda el agua del mar se mecía en tu pecho,
ahuecando la espuma al socaire del viento,
para no ser jamás soledad ni quebranto,
fieros labios de sal con sus dientes de
escarcha.
Te descubrí después
en las rosas aladas
que pueblan el jardín al filo de la tarde,
brotando en sus corolas.
Entonces encontré semilla de tu esencia
expandida en el éter, en la faz de la tierra
y pensé quedamente, que tu sombra se extiende
por el aire de luz que cubre el universo.
Te descubrí al final
en esa mariposa
grácil y liviana que va sobrevolando
las flores de los parques.
Y luego me sentí feliz por tanto hallazgo,
colmada de ilusiones, surcando dulces aguas.
Y aquel espejo plácido me trajo tu presencia
poderosa y sencilla, estrellada y divina.
POEMA PUBLICADO EN LA II ANTOLOGÍA DE POESÍA DE ÚBEDA. JUNIO 2015
28-INSOMNE BLANCURA
Esa blancura insomne de la escarcha,
ese temblor oculto que te hiere,
que acerca los suspiros a tu pecho,
te invita al estertor de una caricia
que levita, adormecida, en el lánguido crisol
de nuestros labios.
Ese verdor perenne de la niebla,
repleto de cristales somnolientos,
y el tibio sol que ahora nos calienta,
que dora el despertar de tus recuerdos,
desnudos, en el brillo de tu boca,
te ofrecen el sedal de sus espumas
y apagan el dolor de tus quebrantos.
Desdenes que se ciernen de repente
sobre los corazones malheridos
y borran sus estelas luminosas.
Despierte ya la luz dormida al beso
que en sus jugosos labios trae el día
y, como la primavera en flor de una
crisálida,
entregue sin temor sus claridades
al alba, que se anilla suavemente,
en el contorno azul de esas montañas.
Amar, vivir, alzarse hasta otro cuerpo,
dejarse el corazón en otras manos
es como sentir en las entrañas
el cálido arrebol, la dulce brisa
de una tarde vestida de esperanza.
POEMA PUBLICADO EN LA II ANTOLOGÍA DE POESÍA DE ÚBEDA. JUNIO 2015
27-LA MELANCOLÍA
Por qué, amor mío, la melancolía,
como gota destilada hacia la noche,
secuestra la luz de tus arrecifes saturados de violeta.
Por qué tiñe de tintes sombríos los corales
que
navegaron tus ojos.
Cuántas noches soñando con tu aureola
su luz hizo brotar el fuego del estío en las praderas de mi alma
y plantó flores de azahar como palomas mensajeras
en mis jardines colgantes.
No me dejes donde la luminosidad del día
no pueda extender su manto de albatros silenciosos,
su espejo de claridad, su gracejo de dulzura.
No me abandones jamás
donde no llega la gota de su dulzura.
No me olvides donde tus manos son playas desiertas,
ni en la desolada caleta en donde habita la oscuridad,
desde donde nos llega un insoportable eco de lejanía,
-tediosa orla, encadenada a los itinerarios de la desolación-,
donde seremos esqueletos bebiendo el vino amargo de los puertos.
Déjame allí donde el sol, con su paleta de sueños
pinta
de azul la tristeza.
Este poema ha sido publicado en la revista, de creación literaria y plástica, Aldaba nº 26, de la Asociación Artístico-Literaria Itimad de Sevilla.
26-CANTO A SIERRA MORENA
El sol de
Sierra Morena teje poemas en el aire,
que son
deslumbrantes rosas,
versos de
amor que dan calor a la tarde
como
vespertinos fuegos que alumbran el crepúsculo.
Las
estrellas se perfilan en la túrbida
distancia
del tiempo
cerril de los aguaceros.
El cielo se
oscurece lentamente.
Sierra
Morena es un lamento sumergido para llorar en silencio.
En sus
cumbres, la luna enamorada, dibuja una camelia.
La
guardiana de la oscuridad indaga en los secretos de alcoba.
Rendida a
tu belleza la timidez de mis dedos
roza
suavemente tu perfumada estela ansiando con vehemencia
besar la
lívida angostura de tu corola.
El viento,
ajeno al temporal esquivo de la noche,
corona
su pecho con un collar de amatistas.
Y yo, sentada en el alféizar de mi ventana,
trato de respirar
el aire acaramelado que cabe dentro de un
suspiro.
Tu latido
es corazón, tu horizonte, golondrina
y el
paisaje de pinares es encaje de esperanza.
Llévame
hasta tu cima, llévame,
prisionera
seré tuya, encadenada a la blonda
de
tus ardorosas crestas.
Este poema está publicado en la III Antología de los Poetas de Sierra Morena. Diciembre 2014.
25-A TRAVÉS DE ESA HERIDA
A través de
esa luminosa herida que,
como
deslumbrante antorcha nace en estas tierras
de Sierra
Morena, la sangre doliente brota y el sueño
se hace
nostalgia. Susurro de pájaros y de doradas espigas,
lánguidas
como suspiros. Amapolas y trigales del amor.
Olivos
floridos que nacen como ríos en el susurro del agua.
Caracola
que en el cielo se hace nube.
Canción de los aguaceros.
He cobijado
entre mis manos las musas de tu delirio,
la blanca
flor que brotó en el jardín de los sueños.
Ahora, los
besos se disuelven en la boca,
en la
saliva anhelante. Sucinto aliento de vida.
Las penas
se dilatan en el alma conformando tus paisajes.
Los labios
se prolongan en suspiros retenidos,
verdinegros
matorrales del nocturno pensamiento.
Grácil
pajarillo que marca la distancia.
Tu risa de
cascabel es un geranio que vuela
como una
sutil mariposa de paraísos ignotos.
Tu aliento
serrano, ornamentando tu espejo,
es pujante
delirio de pinares, hojas de encina en tus manos,
flor de
algodón en tus laderas. Súbita fragancia
de la dama
de la noche. Alegre golondrina
que la
brisa mece.
Este poema está publicado en la III
Antología de los Poetas de Sierra Morena. Diciembre 2014.
24-LUCEROS DE SOLEDAD

Mientras la noche se va derramando a tientas
en oscuros manojos de silencio,
de tu pecho van cayendo luceros de soledad.
Es tarde para el amor y la palabra.
Es muy tarde ya para proyectar retornos.
Los sinuosos harapos del hastío se van colando
como culebras por las rendijas del alma.
Hace frío, la lluvia golpea
los macilentos cristales del corazón.
Siento tiritar mis vísceras, ansiosas de sol,
en los despiadados cielos de la ausencia.
Y tú te alejas como una ola solitaria
sedienta de distancias y de abandonos,
al tácito son de tus pasos en el asfalto.
Poema publicado en la revista Aldaba nº 25: Otoño 2014, en la página 28
23-INMENSIDAD CRECIENTE
¡Ah! inmensidad creciente
de olas enamoradas
en los mares de agua dulce.
Vastedad de primaveras floridas
en las plácidas mareas del aire
y de las mariposas lunares.
En ti, amor mío,
el sol de este día de primavera
se inunda de resplandores rojizos
y caldea dulcemente tu pecho
para que ahueques, despacio,
tu corazón al amor.
¡Ah! tu voz silenciosa en el alma
que susurra en mi oído requiebros
cadenciosos y vehementes.
Y tus manos teñidas de espuma
van calmando el dolor en mis vísceras
como un sedoso crepúsculo
vibrante de ruidosos pajarillos
que ralentizan el vuelo para acariciar mi
piel
con céfiros y onduladas primaveras.
Aromas estelares de luz de luna y cielo
y bucles de luminosos rayos
derrama tu cabellera
en la ampulosa y radiante acuarela
de una noche coronada de esperanzas y de
amores.
Poema publicado en la Revista Aldaba nº 24. Página 39 Primavera 2014.
22-REFLEJO
En el verde
oscilante de las praderas
esperas
encontrar un reflejo
de ti
mismo, de lo que eres, de lo que fuiste,
de lo que
serás mañana.
En la
palpitante inmensidad del cielo,
allí junto
a las estrellas,
ocultas tu
corazón de escarcha
para no entregar
tu piel a la tiranía del tiempo.
Y en el tupido azul de los mares
dibujas peces y caracolas, sirenas de senos firmes,
para que te
hagan sentir
la dicha
infinita de estar vivo,
de saber
que late tu corazón
al margen de
los abismos del sol.
Pero el
silbido del viento
te habla
del hombre solitario
que vive
dentro de ti,
de esa
podredumbre inútil
que día a
día has ido gestando
en
el fondo de tu ser
y que ahora
te lastima las entrañas.
Serás lacerante queja
que el aire lleva en
suspensión
por los senderos del tiempo.
Poema publicado en la Antología del I Encuentro Internacional de Poesía de Úbeda. Página 63.
Junio 2014
21-LA ESCLAVITUD DE LOS SIGLOS
El dolor
que devasta nuestro pecho no perdona
la
esclavitud de los siglos en la ardua batalla del tiempo.
Somos conflicto y quimera invocando
el aparato
eléctrico que concita la tormenta.
Tupidos
nubarrones nos alejan de la serenidad del alba.
Perdidos los recuerdos de la infancia
sólo nos
queda un suspiro en el sórdido laberinto
de nuestra
garganta, y una lira rota y olvidada
en el
desván opaco de la memoria.
Es invierno y el viento del cierzo
nos
devuelve el espacio devastado de nuestra niñez.
La
nostalgia lánguida del pasado nos regala
un viejo
calendario en el que escribimos palabras mudas
que el viento esparce por doquier,
como
ingrávidas hojas de un otoño macilento.
Poema publicado en la Antología del I Encuentro Internacional de Poesía de Úbeda. Página 62.
Junio 2014.
20-EL PUERTO DE LA ESPERANZA
El latido sosegado de este mar,
sediento de paz y calma, me cautiva.
Su cristal esmerilado lustra su espejo en tus senos
y abre mi corazón al espacio infinito de sus dorados tapices.
Apenas vislumbrado el impoluto reflejo del mar,
- la blanca flor de su espuma, ya grácil manto de nieve,
ya azucena florecida, coronando su oleaje a contraluz,
- su ímpetu vital apresura.
- La luz que brota del agua se refleja en tus pupilas.
- Es un flujo misterioso que dimana de las playas del deseo.
La carne estremecida de tus caderas
- brota como alfaguara en el lamento del agua.
Los últimos instantes de tu impúdica marejada
adentran tus dedos en la desnudez de mi carne.
Como acerado cuchillo se clavan en mi costado.
Insoportable ansia quemándonos en lo más profundo.
Cuerpo y mar unidos en un sutil vestigio
que atrapa el pensamiento entre las olas.
Son tus ojos caracolas, son un faro en alta mar
que iluminan mis noches de soledad
y conducen, dulcemente,
todos los veleros de mi pecho.
POEMA PUBLICADO EN LA I ANTOLOGÍA DE POETAS DE AHORA. ESTE LIBRO RECOGE LOS POEMAS QUE SE RECITARON EN EL I ENCUENTRO, CELEBRADO EN CÁDIZ DEL 25 AL 27 DE OCTUBRE DE 2013.
19-INDIFERENCIA
( imagen de la red)
Abandoné mi corazón para aprenderte
en la furia visceral de las tempestades.
Bebí el vino amargo de la distancia y vislumbré
la nostalgia del ayer en los campos infinitos del destierro.
La lejanía nos lleva hacia esa lacerante entramada
de sinuosas veredas que confluyen donde germinan las penas.
La indiferencia del tiempo perdido se me clavó en el alma.
Recorrí los caminos del recuerdo,
anclado ya en la memoria de los días mustios
como trigales, entregados a la devastación del temporal.
Seguí los surcos estériles de la tierra, su herida ensangrentada,
su gangrena, la besana purulenta del dolor.
Te reconocí lejano y frío. Tus ojos mortecinos y febriles.
Entonces supe que jamás florecerá la rosa del amor
en el jardín de los sueños.
POEMA QUE HA OBTENIDO EL 2º PREMIO EN EL CONCURSO LUNA AZUL, CONVOCADO POR LA ASOCIACIÓN DE TEATRO Y POESÍA LUNA AZUL DE CABAÑAS DEL EBRO (ZARAGOZA) MARZO DE 2014.
18-ALUMBRA LA MAR
Alumbra la mar el beso
que da su luz a la tarde. Playa de los arrecifes,
dorado sol de los aguaceros silvestres.
Mis gélidas manos rozan el filo oculto
de ese mar azulado que es un caudal de deseos.
La mar suspira, bebiendo en los rubíes de la tarde,
remanso donde nace el arco iris.
Su arena fina es temblor de los marineros
que han comprendido la urgencia
de navegar esta noche de mar abierta
y estrellado cielo añil.
Llora Penélope la herida del tiempo anclada en su lagrimal.
Luminiscentes lágrimas, lento oscilar de las aguas subterráneas.
Fascinación por lo bello, vestigio primigenio de su pena.
Como lirios, sus pálidas mejillas se tiñen de escarlata.
Su entreabierta boca, como estrella malherida, navega
en el navío de sus ojos.
Las cerezas de sus labios vomitan un rosario de lamentos.
Desvanecida de amor, escucha el canto de las sirenas.
Canción de melancolía. Melodías que, como dagas,
lastiman su corazón en la espera.
¿Cuándo llegará ese día en que regrese mi amor
a las playas de mi pecho?
POEMA PUBLICADO EN LA I ANTOLOGÍA DE POETAS DE AHORA. ESTE LIBRO RECOGE LOS POEMAS QUE SE RECITARON EN EL I ENCUENTRO, CELEBRADO EN CÁDIZ DEL 25 AL 27 DE OCTUBRE DE 2013.
17-EN EL AZUL DEL AGUA
En el azul vibrante
del agua
descubrí los ojos
del día.
Y en el verdor de
la hierba,
el remanso feliz de
todos los riachuelos,
la ausencia de
clepsidras en los vergeles.
l tiempo se hace
canción
en el susurro
latente del agua,
luz y poema en el
pálpito de los estanques.
ómate al balcón
del agua,
en sus dolientes
paisajes de caracola,
la gota oscura del
silencio
reverdece como
alondra matutina
que nunca detiene
el vuelo.
Su esplendor de
nardos florecidos
es aprendizaje y designio
ciego,
sosiego de verso y
copla,
tierna melodía que
el viento mece.

16-CANTO
A SIERRA MÁGINA
Quisiera volar contigo hacia las
estrellas
Sierra Mágina querida,
salvar
infinitas distancias de años luz
entre tú y nuestros ancestros,
nutrirme de las esencias de una mañana
de estío
para bordar pinceladas de quietud y de
calma
en tus nacarados cielos.
Quisiera ajustar el universo vertical
de mi cuerpo a la geometría horizontal de
de tus paisajes para beber bocanadas
de nostalgia en las fontanas del verso
que emanan de tus entrañas.
Quisiera, Sierra Mágina querida,
sentir en mi pecho ese don privilegiado
del
crepúsculo vespertino,
encendido
de pasiones, derramándose
en el espacioso horizonte de tus verdes
olivares, iluminados, por ese sol de plenitudes
que dimana de la tarde.
Acuarela luminosa que tiñe de carmín
las veredas sedientas del corazón
anhelante.
Haces de melancolía en tus pupilas.
Girones de tibio sol en las laderas del
alma.
Es el invierno que llama a las jambas de
tu puerta,
para coronar tus cimas con capa de blanco armiño.
Quisiera vengar los desvaríos que las
tempestades
han trazado en tus dorados paisajes.
La sórdida gelidez de las
mañanas de enero
en las que el aire se atavía con manto
de fría escarcha.
Sumergirme en el azul ambarino de tus
cielos.
Extender mis alas de mariposa
como abanico de espumas para entretejer
suspiros de blanca luna en
las mañanas de mayo.
Quisiera sentir la fresca brisa de tus alboradas
sobre mi rostro encendido, ansioso de
primaveras.
Con tu luz y con tus sueños bordas
gaviotas de ilusión en el doblez de mi enagua.
Quiero buscar un sendero ignoto
en tus tupidos pinares o en tus campos
de olivares,
y caldear a tu lado los valles de la esperanza,
para perderme luego en los valles de Almadén
o de Aznaitín y reencontrarme después
en el centro cóncavo de tu existencia.
Quiero bucear como una ola salvaje
en el piélago azulado de tus paisajes
para avivar esa llama de dulzura que late
en el fondo de tu corazón.
Te llevo en lo más hondo de mi alma
Sierra Mágina querida.
Serás luz o estrella de añoranza
que ilumine los senderos de mi pecho.
POEMA QUE RECIBIÓ EL SEGUNDO PREMIOEN EL II CERTAMEN DE POESÍA DE SIERRA MÁGINA, CONVOCADO POR LA A.D.R. SIERRA MÁGINA. CAMBIL 30 DE ENERO DE 2010. EN NOVIENBRE DE 2013 HA SIDO PUBLICADO EN UN LIBRO CON TODOS LOS POEMAS PREMIADOS EN EL "CONCURSO DE POEMAS DE SIERRA MÁGINA" 2009-2012.
15-LOS VALLES DEL
INVIERNO
Hace frío en los valles del invierno
Sierra
Mágina del alma.
Hace frío en las camadas del cierzo.
Y en tus verdes olivares, repletos de
verso y copla
se arremolinan las penas.
Escucho el eco de tu latido
en la sombra oscura de tu dolor,
de
soledades y ausencias,
de poesía y de lamentos.
Acércate a mi pecho y apura
las caricias de
la tarde,
el beso que te da la brisa y
el sueño morado
de las aceitunas
que maduran sus ilusiones
bajo el sol de
tus anhelos.
Tus
soberbias cumbres aladas
agitan los vientos del crepúsculo
al ritmo cruel de la luz macilenta del
ocaso.
El aire febril de tus alamedas
se desliza por tus valles de templanza al compás de
soleares.
La
escarcha plateada de tus mañanas de invierno
congela el temporal del alma mía
cuando el llanto de tus ojos deviene
diminutas gotas de rocío para alimentar
las
rosas de tus jardines.
Murallas de añoranza en tus casas,
encaladas con el blanco de la aurora.
Deja
que respire tu aliento,
que beba el dulce néctar de tus labios,
que destiña el
vendaval de melancolía
que sobrevuela los surcos de la tristeza
con las manos dadivosas del amor.
Te llevo en mi corazón
Sierra
Mágina del alma.
Por las veredas de la esperanza camino.
Por los gratos senderos de la ilusión voy a tu encuentro.
Una guitarra suena en la noche de mi
queja
y me habla de
tus pueblos, de tus campos,
de tus gentes, de tus proyectos de vida
donde la luz se
hace historia
y
el suspiro campanario para
tañer a arrebato.
POEMA QUE RECIBIÓ EL PRIMER PREMIOEN EL I CERTAMEN DE POESÍA DE SIERRA MÁGINA, CONVOCADO POR LA A.D.R. SIERRA MÁGINA. CAMBIL 30 DE ENERO DE 2009. EN NOVIENBRE DE 2013 HA SIDO PUBLICADO EN UN LIBRO CON TODOS LOS POEMAS PREMIADOS EN EL "CONCURSO DE POEMAS DE SIERRA MÁGINA" 2009-2012.
14-CANCIÓN TRISTE
(A Pablo Neruda)
... marchándose de
allá...
como un ave que
escapa a la vista.
(
HOMERO (LA ODISEA)
Cuando Neruda se fue
la luz del
sol se eclipsó
y los jilgueros cantaban
versos de melancolía.
La luna se
oscureció
y los poetas lloraban
poemas de soledad.
En los turbios
descampados de la tristeza,
el cielo se desangraba con
una lluvia baldía,
con ventolera de ausencias.
Y fue su temporal,
invierno frío,
imperio del
dolor en el crepúsculo.
El poeta se marchó como
un rumor
que lleva el viento a la
deriva
y fue su
amargo silencio
la canción triste y
doliente
que canta, enajenado, el
moribundo
en las
esferas concéntricas
del tiempo de su agonía.
Su boca somnolienta se
enredaba
en las olas sigilosas
del destierro
y quise ser estrella o
amuleto con Pablo
para
conjurar la noche oscura
con las luces de mi pecho
y avivar, de esta manera,
la luz tenue de los espejos rotos.
Poema publicado en el nº44 de PALABRAS DIVERSAS

(imagen de la red)
13-VERDES SON TUS OJOS NIÑA
(Inspirado en la rima XII de Bécquer)
Verdes son tus ojos niña,
verdes son, como la albahaca,
con un brillo diamantino,
que mi corazón atrapa.
Eres la luz de mis ojos,
eres mi vida y mi cielo
eres mi rosa temprana.
Pétalos de terciopelo.
Tu boquita es un clavel
rojo, igual que la amapola,
que se derrama en dulzura,
como la luz de la aurora.
El sol, mi querida niña
en tus ojos se detiene,
y la luna se dilata,
con su luz blanca y serena
y con sus rayos de plata.
No te quejes nunca niña
del color de tus pupilas,
porque son mi luz, mi guía
y con ellos me encandilas.
Las estrellas de tus ojos
mi pecho llenan de amor
y mis labios de sonrisas,
de gozo mi corazón
Poema publicado en la revista de creación literaria y artística ALDABA, de al Asociación Artístico- Literaria ITIMAT de Sevilla, en la página 48. Otoño de 2013

(imagen de la red)
12-LAS ESTRELLAS DE MIS OJOS
Cómo serán las estrellas de mis ojos
cuando el viento del dolor
lacere sus entrañas
y seque su lagrimal.
Cómo serán esos cuerpos
llenos de vida y deseos
cuando cese el resplandor de su luna.
Desvencijado esqueleto,
tierra que a la tierra vuelve.
Burdos fantasmas de sombra,
caminando por los senderos del tiempo.
Sonámbulos de las túrbidas distancias,
que ya jamás verán la luz del alba.
Del cieno innominado emergerán
blandiendo el estandarte del olvido.
Poema publicado en el nº 43 de la revista digital PALABRAS DIVERSAS, en el sesión ESPACIO ABIERTO. La dirección de la revista es: (http://www.palabrasdiversas.com)

(imágenes de la red)
11-LOS
ESPEJOS DE LA LLUVIA
Óscar, conociste los espejos de la lluvia.
Conociste las lágrimas transparentes del
cristal
y el eco dulce de aquellas
hermosas campanas de tu infancia
que tocaban con ternura a arrebato.
En los senderos del tiempo
conociste la nieve y la escarcha,
las gaviotas, los niños y el amor.
Tus ojos se llenaron de esa primigenia luz
que brota del sol de estío.
Tus oídos se empaparon del sonido de las
olas
en el mar que evocaba tus recuerdos.
Fuiste pradera cercana, cuajada de verde
manto,
que late proximidad al corazón de los
niños,
flor en los jardines del alma,
espiga del trigo de los deseos,
rodeada de amapolas, que ondea
su alegría y su inocencia
en la brisa de la tarde.
Y cuando tú nos dejaste sentimos,
en lo profundo del pecho,
una insondable tristeza, que nos sumerge
en hastío.
Añoranza de una vida, coronada de esperanza.
ENCARNA GÓMEZ VALENZUELA (ESPAÑA)
Poema que formará parte de la Antología denominada "Mil obras a Óscar Alfaro", el poeta de los niños. Será patrocinada por el grupo poético POETAS DEL MUNDO en homenaje al gran poeta boliviano Óscar Alfaro.

(Imagen de la red)
HOMENAJE A JOSÉ MARTÍ
".
..¡Duerme entre tus blancas galas!
¡Duerme, mariposa mía!...." José
Martí
1O- MI
QUERIDA MARIPOSA
Duerme
mi querida mariposa
que los luceros vendrán a velar tus dulces sueños.
Duérmete paloma blanca
que una luna de cristal te tomará de la mano.
Jugarás con las estrellas en el jardín de los sueños.
Sobrevuela, niña mía, los cielos de la pasión
con aires
de libertad y con vientos de esperanza.
Y cuando la brisa marina te refresque las mejillas,
con la cinta de tu enagua, pinta de azul tus pesares.
Mírate en los espejos del agua,
ellos te darán la imagen de enamorada sirena
y bordarán en tus labios madreselvas y corales.
Hazte un collar de amapolas
y de trigo unos zarcillos.
Riza suspiros de amor en los encajes del cielo.
Bébete de un solo sorbo las claridades celestes.
Y disfruta de este amor que nos regala la vida.
ENCARNA GÓMEZ VALENZUELA (ESPAÑA)
Poema que va a formar de la Antología denominada "Mil poemas a José Martí" patrocinada por el grupo poético POETAS DEL MUNDO en homenaje al gran poeta cubano, José Martí.

(Imagen de la red)
9- COLMENA DE SOLEDAD
He visto la
soledad llorar bajo tu ventana.
Era una sutil llovizna de perlas
sobre el tibio asfalto de tu piel.
Como un
caudaloso río,
su llanto se
derramaba
por tu cuerpo
de silenciosa sirena,
enamorada y hundida en la gélida
profundidad del océano.
Mírate en el
espejo del tiempo,
él te
mostrará las huellas
que el dolor
dejó en tu alma,
la colmena demencial de soledad
que dibujan tus pupilas.
Mas, no te
dejes abatir
por la
tristeza que brota en tu lagrimal.
No des luz a
la melancolía
que destiñe
los diamantes del poniente.
Despliega tus
blancas alas
—pétalos de
jazmín florecido
en los
jardines del corazón—
y sobrevuela
los vientos antagónicos
como una
grácil paloma mensajera
que huye de la tempestad y de la niebla
a lomos de una incipiente burbuja
de espumas centelleantes.
Poema publicado en el IX CUADERNO DE PROFESORES POETAS de ESPAÑA. Su titulo es PAJARITAS DE RIMA, CANTARES DE PAPEL. IES Francisco Giner de los Ríos, Segovia. Curso 2012-2013.
8-PAISAJE
SOLIDARIO
Nostálgico
y silente,meciéndose
en su equilibrio altruista,
el
paisaje de Pegalajar, mi
pueblo querido,
se
abre ante mis ojos con la sencillez de un libro y
me invita a recorrer su perspectiva de hojas.
Lentamente me
sumerjo en la entramada
de
placenteras lecturas, de hondonadas
y
altozanos, de valles y de
olivares.
Sublimes
cielos, teñidos de nítidos azules,
cubren,
con su aureola, llanuras y montañas,
laderas
y serrezuelas que, indiscriminadamente,
dan
cobijo a todos los seres humanos.
Excelsas
líneas de pinares y de cerros
de
arboladuras salvajes y de generosos signos se apilan en mi pupila.
Sedosa y sutil,
la tierra pinta de ocres su esponja.
Fecunda, como
una madre, va cobijando
en su entraña
semillas humanitarias
para saciar las hambrunas.
El
tibio reflejo del aire perfila los fraternales contornos
y
ensancha las dimensiones en pos
de un universo sin fronteras y sin cotas.
Miríficos
horizontes, lejos, allá en lontananza,
alzan su
inmenso telón de amor y filantropía.
Ingentes
maratones de imágenes
emulando
torbellinos de esperanza
cual
laberintos sin clave,
se
superponen ufanos al cálido eco de mi voz,
dulcemente
emocionado, en la etérea ensoñación,
Poema publicado en el Libro de Festejos de PEGALAJAR, para celebrar la Feria y Fiestas en honor de la VIRGEN DE LAS NIEVES del 4 al 7 de Agosto de 2013.
7- OLVIDO
Olvidaste el amor sobre mi pecho desnudo
en ese ir y venir de macilentos ocasos.
Tu corazón, herido de dolor,
negó los besos al alba
y un rugiente destello de furor,
como un vendaval de espasmos,
nubló el tafetán de tu pupila.
Soledad y desamparo en las alcobas
mortecinas y dolientes de la noche
para acunar la melancolía
en el fondo visceral y amargo
de todos los espejos biselados.
Te fuiste lejos de mí, como un huracán de furia,
vomitando luz marchita y desamor
en el puñal de los vientos.
Las flores, mustias,
—caracolas moribundas y
esperpénticas
en los mares de la ausencia y
en el olvido de los rincones—
bruñeron sus pétalos con languidez
y abrieron sus corolas de tristeza,
salpicadas de tintes sombríos,
para apagar la fogata de tu enojo
con las diamantinas lágrimas,
como gotas de rocío,
que brotaron de su cáliz.
POEMA
QUE FORMA PARTE DE LA ANTOLOGÍA DEL
I RECITAL DE POESÍA DE LOS POETAS DE
SIERRA MORENA (Junio, 2013)
ASÍ MISMOESTÁ PUBLICADO EN LA REVISTA ALDABA Nº 27. PRIMAVERA 2015.

6 -VIVE Y AMA
Entrégate en cada suspiro.
Vive la vida en plenitud
como si fuera el último instante.
Este poema será tan tierno
como un arpa herida en abandono
cuyas cuerdas mueve el viento
y les arranca gratas melodías
tan dulces y sinceras
que suenan en clave de amor
como las salobres alas de una gaviota
que sobrevuela la mar.
Vive y ama,
más allá de las furiosas olas
que capea tu corazón
en la túrbida marea
de la noche oscurecida.
Derrámate en cada beso
con un sutil estertor
por los azules senderos del cielo,
por las floridas mareas del amor.
Tiñe
la adusta melancolía
con
pétalos de amapola
para
pintar sangre en sangre
dentro
de tu corazón.
Y
cuando la luz del alba,
grácil
como una gacela,
se
acerque a las jambas de tu puerta,
bébete
de un solo sorbo
las
claridades celestes
de
este nuevo y sedoso amanecer
como
si apuraras el último aliento
de
una primavera en flor.
Plántale
cara a la vida
y
busca en la inmensidad
del
horizonte azul
esa
línea anaranjada
que
se pierde en la lejanía
y
que agranda tu pupila
en
el luminoso cristal de la aurora
satinado
de ilusiones y esperanzas.
Una
sola cosa importa:
vivir,
amar y entregarse sin reservas
en
el crisol, entreabierto,
de
esta hermosa noche de plenilunio
coronada de luceros anhelantes
y abandonada en la boscosa alameda
de los frondosos espliegos estelares.
Poema publicado en la Revista ALDABA. Mayo de 2013.

5-LA
DELICADA LUZ DE LA ROSA
Me sumergiré en el verde febril de los pinos
para sentir la delicada luz de la
rosa,
anclada en el rosal de los sueños
y para beber su dulce néctar en el
cuenco de tu mano.
Dibujaré pájaros en tu pecho para soñar primaveras
y nubes surcando el espacio de tus infantiles sueños.
Soñar para recordar el tiempo de nuestros deseos
o soñar para vivir el futuro que anhelamos.
Duerme el viento, atrapado,
en tu ensortijada cabellera negra
y allí, como un alondra, detiene su grácil vuelo.
La blanca luna te deparará la hermosura
de una plácida noche de sueño y de luz de plata
en
los valles del amor profundo.
No te precipites corazón,
la noche prolongará tus sueños
y dibujará los luceros de la aurora en el quicio de tu puerta.
Poema publicado en la Revista Terral. Abril de 2013.

(Foto de la red)
4- EN
TU CUERPO ME PIERDO
En tu cuerpo, a diario, me pierdo
como el sol en las olas del aire.
La música ancestral de los violines de
tu boca
tiñe de dulzura mis horas de soledad.
Es preciso acallar los lamentos de la
noche
y dar vuelos a los íntimos deseos de
ser estrella
en ese
firmamento de nostalgias y añoranzas
para no ser desvarío de los tulipanes
del destierro.
He descubierto las mariposas de tus ojos
danzando alrededor de tus pestañas.
Quiero pintar un universo de flores
que nunca desdibuje los luceros de tu
frente
en ese cielo azulado de tus pupilas que
nunca
da
cobijo a la tristeza.
Alcánzame la luna de tus sueños
y yo beberé el
dulce néctar del amor
que nace en las comisuras de tus labios.
Desnúdame de
tibiezas y de fobias
en el espacio ambarino de tu piel,
soleado bosque en llamas, que arde,
blandiendo
el estandarte del deseo.
Deslíe el impudor de tus caderas,
la amable redondez de todos tus anhelos,
allí donde germinan los olivos de mis
sueños.
La verde aceituna de mis penas,
rodeada de amapolas
y de lirios,
florecerá en primavera igual que una rosa,
como
unos labios carnosos, pintados en sangre y fuego
que pronuncian
un cadencioso: Te quiero.
La noche de tu presencia borda poemas en
mi alma,
moldea
encandilados versos de amor y
románticas canciones de melancolía,
que arrullan el
dolor de mis entrañas.
Inventa un jardín de caléndulas
donde no habite el olvido de los
jazmines
para querernos
despacio, para amarnos
cerca de ese mar de gaviotas y
esperanzas
que lustra, con luciérnagas y lunas
acaramelada,
la hermosa noche de nuestro amor.
Así aprenderemos que la distancia,
algunas veces,
puede
transformarse en cercanía
para hacer germinar los sueños y las
ilusiones.
Y que la felicidad, como la misma vida,
puede caber en
el cuenco de la mano
y se puede disolver en las yemas de los
dedos,
como
la niebla en el viento.
En tu cuerpo, a diario, me pierdo
como
el sol en los valles del alba.
Poema seleccionado como finalista en el
VIII CERTAMEN DE CARTAS Y POEMAS DE AMOR RUMAYQUIYA
Por la Asociación Artístico-Literaria Itimad de Sevilla. Ha sido publicado en el libro" INTIMAMENTE TUY@"
Sevilla 14 de febrero de 2013 (Día de los Enamorados)
3- OTOÑO MACILENTO
El dolor que devasta
nuestro pecho no perdona
la esclavitud de los siglos
en la ardua batalla del tiempo.
Somos conflicto y quimera
invocando el aparato eléctrico
que concita la tormenta.
Tupidos nubarrones nos alejan
de la serenidad del alba.
Perdidos los recuerdos de la infancia
sólo nos queda un suspiro
en el sórdido laberinto
de nuestra garganta,
y una lira rota y olvidada
en el desván opaco de la memoria.
Es invierno y el viento del cierzo
nos devuelve el espacio devastado
de nuestra niñez.
La nostalgia lánguida del pasado
nos regala un viejo calendario
en el que escribimos palabras mudas
que el viento esparce por doquier,
como ingrávidas hojas
de un otoño macilento.
2-ERA LA TARDE UNA ROSA
Era la tarde una rosa vestida de primavera,
era el aire una gardenia que crecía
en el parque de los sueños.
Eran tus labios dos fresas que lastimaban mi pecho.
Eran tus manos palomas que volaban presurosas
por esos cielos de calma, azulados como el verso.
Y tu alma era un lucero que iluminaba mi vida.
Era tu talle palmera cimbreando a contraluz
en las pestañas del tiempo de nuestros deseos.
Y tus ojos dos espejos, cristales fosforescentes
que me acercaban la imagen
del jardín de las delicias.
Tus mejillas, luminosos arreboles
en una tarde de estío.
Tu corazón, un jacinto que se mecía en el viento
al compás de algún poema.
Y tu cabello un trigal, rebosante de amapolas,
que danzaba presuroso
al son de una melodía.
1-BALADA DE OTOÑO
Llueve sobre los tejados de la noche,
sobre el asfalto de los pesares llueve.
La lluvia es como un suspiro que brota
del corazón errante y se estanca en la garganta.
La lluvia es una canción silente
que se derrama en los valles de tu piel.
Las lágrimas del cristal, atrapadas en el vacío del tiempo,
recorren las veredas de mi pecho.
-Letargo de abanicos que lloran-
Otro lenguaje imposible que busca el rastro
de lo fugaz en el cáliz de la tarde.
Una balada de otoño que plácida y silenciosa se arremoline
en las praderas del alma. Estertor de lo incierto en el crepúsculo.
Melodía de los pianos del aire. Arpa herida entre sollozos.
La rosa del amor me ha clavado sus espinas.
Es el ocaso que llama en la aldaba de mi puerta
con su plomiza luz en lo oscuro, donde todo es herrumbre y silencio.
Una balada en otoño que convoque a las estrellas
y a los pájaros heridos que dormitan en tus manos,
para que dibujen senderos de fingida luz en tus pupilas.
INDICE DE POEMAS
72- TIERRA DE AMORES
71- LA PRIMAVERA
0- HOY HA LLEGADO LA LLUVIA
69- ERA LA TARDE UNA ROSA
68- LA PRIMAVERA SE ACERCA
67- ANHELOS DE OTOÑO
66- HE LUCHADO EN MUCHAS GUERRAS
65-HOJAS CAIDAS, AMORES PERDIDOS
64-SER LUZ Y SOL
63-LA LLUVIA SALTA AL CAER
61- UN POEMA DE MELANCOLÍA
56- LLEGA EL OTOÑO
55- DESPEDIDA DE SEPTIEMBRE EN PEGALAJAR
54- LOS DIAMANTES DE LA LLUVIA
53- LA CANCIÓN DEL AGUA
52- Tonalidades pastel
51- Brillo diamantino
50- Noches de luz y verbena
49- La savia dorada
48- La mansedumbre del agua
47- Una canción de esperanza
46- Desnudo febril
45- Te fuiste (A mi madre, en el recuerdo)
44-El aire sin risas
43-Pegalajar se ha vestido de luces y de colores
42- Asomada al balcón de mi pecho
41- Sentir muy dentro
40- El estupor de las pateras
39- Esperanza
38- Brioso galopar
37- Alborada
36- La bahía de los sueños
35- El otoño se aleja
34- Diáfana esencia
33- Granada, crespón de anhelos
32- Remanso feliz
31- Distancia
30- Tu imagen del mar
29- Te descubrí
28- Insomne blancura
27- La melancolía
26- Canto a Sierra Morena
25- A través de esa herida
24- Luceros de soledad
23- Inmensidad creciente
22- Reflejo
21- La esclavitud de los siglos
20- El puerto de la esperanza
19- Indiferencia
18- Alumbra la mar
17- En el azul del agua
16- Canto a Sierra Mágina
15- Los valles del invierno
14- Canción triste (A pablo Neruda)
13- Verdes son tus ojos niña
12- Las estrellas de mis ojos
11- Los espejos de la lluvia
10- Mi querida mariposa
9- Colmena de soledad
8- Paisaje solidario
7- Olvido
6- Vive y ama
5- La delicada luz de la rosa
4- En tu cuerpo me pierdo
3- Otoño macilento
2- Era la tarde una rosa
1- Balada de otoño