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Pegalajar, Jaén, Spain
Gracias por venir a recorrer estos senderos literarios que han brotado de una fontana silenciosa, sedienta de emoción y de calma. Gracias por leer estos poemas, por beber su aliento, por respirar su aroma, por destilar su esencia, por libar su néctar. Sabed que han brotado de un corazón anhelante que sueña con ser luz y ternura, primavera y sueño, calidez y verso. Mientras lo consigo sigo escribiendo, soñando, amando, enseñando, viviendo y cantando a la vida y al amor, al mar y a la tierra, a la tristeza y al llanto, al suspiro de la brisa y al deseo de los espejos, a la melancolía y a la nostalgia. La vida es como un poema que, en unas ocasiones, nos abre las puertas de paraísos ignotos, de hermosas praderas cuajadas de florecillas silvestres, de exóticos jardines, de luminosas estancias donde germinan los sueños y donde se gesta el amor, pero en otras nos aboca al temblor de los fracasos, al dolor de las heridas, al vacío de las ausencias, al llanto de las tormentas, al furor de las ventiscas, al horror de las contiendas y a la tupida oscuridad de una noche sin luceros. Espero que seas feliz mientras bebes agua de los manantiales de la poesía, de las fontanas del verso.

lunes, 19 de enero de 2026

LOS TRES REYES MAGOS

 

Este es el artículo de mi autoría publicado en el periódico IDEAL SIERRA MÁGINA en el mes de enero de 2026. Lo cuelgo abajo, con letra grande, para que podáis leerlo.



LOS TRES REYES MAGOS                                               palabras 520

 

Según la historia, los Reyes magos de Oriente fueron tres: Melchor, que venía de Europa,  Gaspar, venido de Asia, y Baltasar, de África. La Biblia solo nos dice que eran magos de Oriente, astrólogos y estudiosos del firmamento y descubrieron lo que iba a suceder. Ese era el mundo conocido en aquellos tiempos.

            Estos tres reyes, viajando hacía Belén, parece ser que se encontraron en el camino, se comunicaron sus anhelos, experiencias y sabiduría y decidieron hacer juntos el viaje hacia el lugar en el que las escrituras decían que nacería el Mesías. Venían montados en camellos y acompañados por un nutrido grupo de servidores. Los tres fueron muy valientes, no le temieron al frío ni a las inclemencias atmosféricas, aunque los monarcas vendrían pertrechados de buenos ropajes. Las Sagradas Escrituras dan a entender que estos tres reyes son figuras bíblicas de los Evangelios. Por fortuna para ellos, iban guiados por una estrella.  De no haber ido detrás del astro de larga cola, se podrían haber perdido en un mundo sin apenas medios de locomoción y sin carreteras bien definidas.  

            Si la historia es real, admiramos a estos magos que se lanzaron a viajar por un mundo desconocido para ellos. ¿Cómo no erraron el sendero en un lugar que apenas conocían? En ese mundo antiguo, apenas había caminos. Los que existían en esos tiempos solo estaban trazados por el deambular humano.

            Siguiendo la tradición y las historias que nos contaron de pequeños, los Reyes magos trajeron regalos al Niño, estos consistieron en: oro porque el recién nacido era rey, incienso por ser Dios y mirra por ser hombre. El Hijo de Dios ostentaba tres naturalezas: real, divina y humana.

            La adoración de los Reyes Magos significa la llegada de los gentiles —los que no somos judíos— al mensaje de salvación que traía Cristo al mundo y a adorar a ese Niño Divino. También se contempla la total aceptación de todos nosotros, los gentiles. Los no pertenecientes al pueblo hebreo podemos acceder a la vida cristiana y a la salvación de Dios. En los Reyes Magos de Oriente está representada toda la humanidad. Esta festividad tan especial se celebra el 6 de enero, la Epifanía. Con ella se dan por finalizadas las fiestas de Navidad.

            En los tiempos modernos, la noche del 5 de enero, en muchos lugares del mundo, se representan las cabalgatas de reyes, que suelen traer regalos para los pequeños y también para los mayores. A todos nos hace ilusión recibir un regalo, pero a quien más, es a la población infantil. Esa noche todos los niños y niñas están nerviosos esperando que sus Majestades pasen por su casa y les dejen algunos regalos.

            Los adultos debemos ser generosos con nuestros menores y mantener esa ilusión infantil, de los regalos y los Reyes Magos, mientras pueda ser. El corazón de los pequeños es inocente y resulta interesante y positivo para ellos tener ilusiones y sueños y pensar que aún quedan elementos mágicos en el mundo que los pueden hacer felices.

            Ya solo nos queda desear que sus Majestades nos traigan algún regalo y que podamos disfrutarlo. ¡Felices Reyes!


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