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Pegalajar, Jaén, Spain
Gracias por venir a recorrer estos senderos literarios que han brotado de una fontana silenciosa, sedienta de emoción y de calma. Gracias por leer estos poemas, por beber su aliento, por respirar su aroma, por destilar su esencia, por libar su néctar. Sabed que han brotado de un corazón anhelante que sueña con ser luz y ternura, primavera y sueño, calidez y verso. Mientras lo consigo sigo escribiendo, soñando, amando, enseñando, viviendo y cantando a la vida y al amor, al mar y a la tierra, a la tristeza y al llanto, al suspiro de la brisa y al deseo de los espejos, a la melancolía y a la nostalgia. La vida es como un poema que, en unas ocasiones, nos abre las puertas de paraísos ignotos, de hermosas praderas cuajadas de florecillas silvestres, de exóticos jardines, de luminosas estancias donde germinan los sueños y donde se gesta el amor, pero en otras nos aboca al temblor de los fracasos, al dolor de las heridas, al vacío de las ausencias, al llanto de las tormentas, al furor de las ventiscas, al horror de las contiendas y a la tupida oscuridad de una noche sin luceros. Espero que seas feliz mientras bebes agua de los manantiales de la poesía, de las fontanas del verso.

lunes, 5 de octubre de 2026

ENTREVISTA HECHA A ENCARNA GÓMEZ VALENZUELA POR UNA ILUSTRE PERIODISTA

 

Hoy nos abre sus puertas Encarna Gómez Valenzuela, con quien hemos tenido una distendida conversación.

Más allá de su destacada trayectoria en el ámbito educativo, Encarna ha desarrollado un catálogo literario tan rico como diverso.

1-Encarna ¿Recuerdas cuál fue la primera historia que escribiste? ¿Qué edad tenías y qué estaba pasando en tu vida en ese momento?

Lo primero que yo escribí fueron poemas. Solía leer poesía y esto me incitaba a escribir poemas. Así publiqué un libro titulado: Luces y sombras y otros poemas, 2002, que agotó la edición. Hoy en día, tengo diez libros de poesía sin publicar. Poco a poco, los iré publicando todos.  

La primera historia que escribí fue un cuento, y luego otros. Esos cuentos eran los de tradición oral que, de pequeña, me había contado mi abuelo paterno. Con esos relatos, más de veinte, pude participar en un libro colectivo, publicado en mi pueblo: Cuentos e historias de la tradición oral de Pegalajar, 2002.  Ese abuelo paterno, que excitaba mi imaginación con las historias de fantasía, de animales y de héroes, fue el germen de mi vocación hacia la lectura y la escritura.

También escribiendo esos cuentos, comprendí que mi inclinación a la escritura era muy grande. Me sentía muy feliz y continué escribiendo en mis ratos libres, que no eran muchos.  Cuando escribí esas historias yo ya era adulta. La juventud la pasé estudiando y preparándome para ser útil al mundo. Después he practicado la docencia. 

 

2. Si pudieras sentarte con la escritora de tus primeros textos, ¿qué consejo le darías?

Que se preparara bien y que no tuviera prisa por comenzar a escribir, que lo hiciera cuando la escritura le saliera clara y limpia como el agua de un manantial, porque la precipitación no es buena compañera de viaje para una escritora.

 

3. ¿Qué te mueve a escribir y qué mensaje quieres hacer llegar al lector?

Lo que me ha animado a escribir es que me gusta mucho hacerlo. Con la novela histórica quiero reflejar la problemática que vivían las gentes de entonces y demostrar al mundo que esas historias son parte de nuestro pasado y que gracias a esas personas los demás estamos aquí. Los avances y los derechos que ahora tenemos se los debemos a ellos, que lucharon para que la vida fuera mejor y más justa para su descendencia y para todos nosotros.

Con la poesía, quiero mostrar al mundo la belleza de las cosas y la problemática, el amor, el desamor y el sufrimiento de los seres humanos.

 

4. En tu trayectoria también ocupan un lugar los cuentos, ¿verdad? ¿Qué te aporta la narrativa corta en comparación con la novela o la poesía?

Escribí un libro de cuentos en 2007, todos de mi autoría, denominado: Cuentos y relatos para soñar. Un libro muy lindo que está acabando la edición. Cuando se publicó este libro descubrí que yo deseaba seguir escribiendo, pero ya para adultos. Entonces comprendí que el vocabulario y los contenidos debían ser muy diferentes a los infantiles y comencé a leer a los grandes maestros de la narrativa.

De este modo, logré publicar en 2012 un libro de relatos para adultos titulado Cuentos fugitivos. Dos años después publiqué otro libro de narrativa para adultos: Encuentros que dejan huella y otros relatos.

 

5. ¿Y cómo fue tu salto a la novela? Yo he leído alguna de ellas que me ha encantado y ya tengo la siguiente en casa.

En 2019 publiqué mi primera novela: Tiempo de vivir, una historia de amor en el contexto de la guerra civil española. Tiene 700 páginas y pico. Entre investigación y narración tardé cinco años en escribirla.

En 2025 llegó la segunda parte, Condenados al drama del silencio. La historia de un gran amor durante el primer año de la posguerra española. Una novela llena de alicientes para encauzar la lectura, sucedida en Sierra Mágina y en sus pueblos, en el Sur de España. 

Pero antes, en 2022, escribí La furia del viento 2022. La historia de una periodista, que, desde París, al sufrir un gran contratiempo, se dedica a evocar su vida: las escuelas unitarias y sexistas de los sesenta, los campeonatos de catecismo en las escuelas, el tratamiento que se les daba a los homosexuales, la familia de entonces, los niños deficientes y toda la temática de aquel tiempo. En esa novela hay dos historias paralelas, una la sucedida en París en 2008 y otra la ocurrida en el pasado, a partir del 1960.

 

6. Y, aun así, has continuado participando en antologías y cultivando el relato corto, ¿verdad?

Así es. En 2023 escribí: Ojos de zafiro y otros relatos, cuyo primer relato es una novela corta, sucedida en Senegal, una novela exótica que trata las pasiones, la ambición, la envidia, los vicios humanos y la persecución al débil. Y trece relatos más, de gran interés, componen este libro.

He participado en muchas Antologías de narrativa y de poesía, más de setenta.