Hoy nos abre sus puertas Encarna Gómez Valenzuela, con quien hemos tenido una distendida conversación.
Más allá de
su destacada trayectoria en el ámbito educativo, Encarna ha desarrollado un
catálogo literario tan rico como diverso.
1-Encarna ¿Recuerdas
cuál fue la primera historia que escribiste? ¿Qué edad tenías y qué estaba
pasando en tu vida en ese momento?
Lo primero que yo escribí
fueron poemas. Solía leer poesía y esto me incitaba a escribir poemas. Así
publiqué un libro titulado: Luces y sombras y otros poemas, 2002,
que agotó la edición. Hoy en día, tengo diez libros de poesía sin publicar.
Poco a poco, los iré publicando todos.
La primera historia que
escribí fue un cuento, y luego otros. Esos cuentos eran los de tradición oral
que, de pequeña, me había contado mi abuelo paterno. Con esos relatos, más de
veinte, pude participar en un libro colectivo, publicado en mi pueblo: Cuentos
e historias de la tradición oral de Pegalajar, 2002. Ese abuelo paterno, que excitaba mi
imaginación con las historias de fantasía, de animales y de héroes, fue el
germen de mi vocación hacia la lectura y la escritura.
También escribiendo esos
cuentos, comprendí que mi inclinación a la escritura era muy grande. Me sentía
muy feliz y continué escribiendo en mis ratos libres, que no eran muchos. Cuando escribí esas historias yo ya era
adulta. La juventud la pasé estudiando y preparándome para ser útil al mundo.
Después he practicado la docencia.
2. Si
pudieras sentarte con la escritora de tus primeros textos, ¿qué consejo le
darías?
Que se preparara bien y
que no tuviera prisa por comenzar a escribir, que lo hiciera cuando la
escritura le saliera clara y limpia como el agua de un manantial, porque la
precipitación no es buena compañera de viaje para una escritora.
3. ¿Qué te
mueve a escribir y qué mensaje quieres hacer llegar al lector?
Lo que me ha animado a
escribir es que me gusta mucho hacerlo. Con la novela histórica quiero reflejar
la problemática que vivían las gentes de entonces y demostrar al mundo que esas
historias son parte de nuestro pasado y que gracias a esas personas los demás
estamos aquí. Los avances y los derechos que ahora tenemos se los debemos a
ellos, que lucharon para que la vida fuera mejor y más justa para su
descendencia y para todos nosotros.
Con la poesía, quiero
mostrar al mundo la belleza de las cosas y la problemática, el amor, el desamor
y el sufrimiento de los seres humanos.
4. En tu
trayectoria también ocupan un lugar los cuentos, ¿verdad? ¿Qué te aporta la
narrativa corta en comparación con la novela o la poesía?
Escribí un libro de
cuentos en 2007, todos de mi autoría, denominado: Cuentos y relatos para
soñar. Un libro muy lindo que está acabando la edición. Cuando se
publicó este libro descubrí que yo deseaba seguir escribiendo, pero ya para
adultos. Entonces comprendí que el vocabulario y los contenidos debían ser muy
diferentes a los infantiles y comencé a leer a los grandes maestros de la
narrativa.
De este modo, logré
publicar en 2012 un libro de relatos para adultos titulado Cuentos
fugitivos. Dos años después publiqué otro libro de narrativa para
adultos: Encuentros que dejan huella y otros relatos.
5. ¿Y cómo
fue tu salto a la novela? Yo he leído alguna de ellas que me ha encantado y ya
tengo la siguiente en casa.
En 2019 publiqué mi
primera novela: Tiempo de vivir, una historia de amor en el
contexto de la guerra civil española. Tiene 700 páginas y pico. Entre
investigación y narración tardé cinco años en escribirla.
En 2025 llegó la segunda
parte, Condenados al drama del silencio. La historia de un gran
amor durante el primer año de la posguerra española. Una novela llena de alicientes
para encauzar la lectura, sucedida en Sierra Mágina y en sus pueblos, en el Sur
de España.
Pero antes, en 2022,
escribí La furia del viento 2022. La historia de una periodista,
que, desde París, al sufrir un gran contratiempo, se dedica a evocar su vida:
las escuelas unitarias y sexistas de los sesenta, los campeonatos de catecismo
en las escuelas, el tratamiento que se les daba a los homosexuales, la familia
de entonces, los niños deficientes y toda la temática de aquel tiempo. En esa
novela hay dos historias paralelas, una la sucedida en París en 2008 y otra la
ocurrida en el pasado, a partir del 1960.
6. Y, aun
así, has continuado participando en antologías y cultivando el relato corto, ¿verdad?
Así es. En 2023 escribí: Ojos
de zafiro y otros relatos, cuyo primer relato es una novela corta,
sucedida en Senegal, una novela exótica que trata las pasiones, la ambición, la
envidia, los vicios humanos y la persecución al débil. Y trece relatos más, de
gran interés, componen este libro.
He participado en muchas
Antologías de narrativa y de poesía, más de setenta.