Acerca de mí...

Mi foto
Pegalajar, Jaén, Spain
Gracias por venir a recorrer estos senderos literarios que han brotado de una fontana silenciosa, sedienta de emoción y de calma. Gracias por leer estos poemas, por beber su aliento, por respirar su aroma, por destilar su esencia, por libar su néctar. Sabed que han brotado de un corazón anhelante que sueña con ser luz y ternura, primavera y sueño, calidez y verso. Mientras lo consigo sigo escribiendo, soñando, amando, enseñando, viviendo y cantando a la vida y al amor, al mar y a la tierra, a la tristeza y al llanto, al suspiro de la brisa y al deseo de los espejos, a la melancolía y a la nostalgia. La vida es como un poema que, en unas ocasiones, nos abre las puertas de paraísos ignotos, de hermosas praderas cuajadas de florecillas silvestres, de exóticos jardines, de luminosas estancias donde germinan los sueños y donde se gesta el amor, pero en otras nos aboca al temblor de los fracasos, al dolor de las heridas, al vacío de las ausencias, al llanto de las tormentas, al furor de las ventiscas, al horror de las contiendas y a la tupida oscuridad de una noche sin luceros. Espero que seas feliz mientras bebes agua de los manantiales de la poesía, de las fontanas del verso.

lunes, 5 de octubre de 2020

 Este es el artículo de opinión de mi autoría publicado en IDEAL SIERRA MÁGINA del mes de octubre de este año de la pandemia 2020. Está dedicado a la escuela, a la educación en tiempos del coronavirus. Abajo lo cuelgo en letra grande.

 

LA VUELTA AL COLEGIO EN TIEMPOS DE PANDEMIA.

Este año 2020, con la pandemia de la COVID-19, todo está siendo muy diferente de otros años, por la gran cantidad de gente que se ha contagiado del virus y por la situación laboral, económica, social, cultural y de todo tipo que estamos viviendo y sufriendo en nuestras propias carnes.

 Algunos de los que enfermaron han podido superarlo, aunque les hayan quedado secuelas, que intentarán combatirlas con el paso del tiempo, pero otros, sobre todo, el colectivo de ancianos recluidos en las residencias, lo ha pasado muy mal porque han fallecido muchos residentes. Ahora, de nuevo, los ancianos son pacto de la pandemia. También ha muerto gente joven, incluso niños.

Gracias a que estuvimos recluidos, pudimos controlar los contagios y reducirlos bastante. Cuando empezamos la desescalada, todos respiramos felices porque ya podíamos salir, aunque fuera con mascarilla. Sacábamos a los niños de paseo y respirábamos el aire limpio de los parques y de las zonas verdes. Era una gozada encontrarnos con los amigos, saludamos, aunque fuera con el codo y conversar con ellos guardando la distancia de seguridad y siempre con nuestra mascarilla puesta en la boca.  Pero cuando íbamos a los bares, teníamos que quitárnosla para beber y ya la dejábamos todo el rato quitada. Si no estamos con nuestro círculo familiar, con la mascarilla quitada, debemos ser conscientes del peligro al que nos sometemos. De igual modo está sucediendo ahora ¿Qué ha pasado últimamente?

Con las salidas se fomentó el ocio nocturno y las reuniones descontroladas y la COVID- 19 continuó haciendo estragos. Los contagios y los focos de infección han ido creciendo y se han alcanzado niveles alarmantes. Desde el Gobierno Central y desde el de las Autonomías se ha creído conveniente poner algunas barreras a las salidas descontroladas y a las aglomeraciones como una medida eficaz para frenar los contagios del coronavirus. Habrán de pasar varias semanas para que empecemos a ver las ventajas de esta medida.

Ahora la sociedad se enfrenta a un gran reto: la vuelta al cole en los primeros días de septiembre. En cada Comunidad Autónoma tienen una fecha diferente para el comienzo de la actividad docente. Los claustros del profesorado han recibido un protocolo donde se especifica la actuación de cada cual cuando se reúnan de forma presencial con los demás compañeros y con el alumnado. El primero de septiembre el profesorado empezó a reunirse de forma telemática. Y antes de comenzar las clases le hicieron un test a cada uno para saber si entre ellos había alguien contagiado.

Se ha dado comienzo a las clases en nuestro país con todas las medidas de seguridad al alcance de los colegios, pero hay otras medidas muy importantes que el profesorado no puede controlar como es la ratio. Se dijo al principio que no podría haber más de veinte alumnos por clase. Sin embargo, en bastantes colegios hay grupos que rebasan ese número. ¿Se va a enviar profesorado a esos colegios para desdoblar los cursos numerosos? Estamos a la expectativa de esta medida y deseando que nadie se contagie. Lo más importante sigue siendo: llevar puesta la mascarilla para los mayores de 6 años y recomendada a partir de los cuatro, no compartir el material, guardar la distancia de seguridad, aunque llevemos mascarilla y, sobre todo, el lavado frecuente de manos, bien con agua y jabón o con gel hidro alcohólico, cuando no tengamos a mano un lavabo.

Los grupos de trabajo, en los colegios, conviene que sean reducidos, porque si alguien enferma, tendrá que dejar de asistir a la escuela hasta que esté curado y todos sus contactos tendrán que guardar cuarentena y ser sometidos a las pruebas a ver si están contagiados. Durante el tiempo de reclusión por padecer la enfermedad o por haber compartido el espacio y las actividades con un infectado, las clases habrán de ser online y se tendrá que dotar de medios al alumnado que no los posea para comunicarse con el colegio y seguir las clases.

El protocolo instaurado por el Ministerio de Sanidad es claro para los casos de coronavirus en las instituciones educativas, una vez iniciadas las clases.

Si un miembro de la comunidad educativa tiene un familiar directo con caso confirmado de COVID-19, debe permanecer en aislamiento 14 días, tal como lo indica el protocolo sanitario

Si un estudiante confirma caso de COVID-19, habiendo asistido al colegio, se suspenden las clases del curso completo, por 14 días desde la fecha de inicio de síntomas, en coordinación con la autoridad sanitaria.

 Si se confirman dos o más casos de estudiantes con COVID-19, habiendo asistido al establecimiento educativo, se suspenden las clases del colegio completo por 14 días desde la fecha de inicio de síntomas, en coordinación con la autoridad sanitaria.

Si un docente, asistente de la educación o miembro del equipo directivo confirma caso de COVID-19, se suspenden las clases del establecimiento educacional completo por 14 días desde la fecha de inicio de síntomas, en coordinación con la autoridad sanitaria.

Se considera miembro de la comunidad educativa a: estudiantes, docentes, asistentes de la educación y equipo directivo. Se considera familiar directo a aquel que vive bajo el mismo techo.

Ante una eventual suspensión de clases, en virtud de la aplicación de los protocolos emitidos, los establecimientos educativos deberán tomar medidas para asegurar la continuidad del proceso formativo de sus estudiantes.

Todo esto es complicado, pero ante una pandemia de estas dimensiones no nos queda otro remedio que ser estrictos y cuidadosos en las medidas adoptadas, ya que la actividad laboral no puede detenerse para evitar el desplome de la economía y en este caso la reanudación de las clases tampoco debe frenarse. Solo se hará cuando se den casos concretos de coronavirus en las aulas.





No hay comentarios:

Publicar un comentario