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Pegalajar, Jaén, Spain
Gracias por venir a recorrer estos senderos literarios que han brotado de una fontana silenciosa, sedienta de emoción y de calma. Gracias por leer estos poemas, por beber su aliento, por respirar su aroma, por destilar su esencia, por libar su néctar. Sabed que han brotado de un corazón anhelante que sueña con ser luz y ternura, primavera y sueño, calidez y verso. Mientras lo consigo sigo escribiendo, soñando, amando, enseñando, viviendo y cantando a la vida y al amor, al mar y a la tierra, a la tristeza y al llanto, al suspiro de la brisa y al deseo de los espejos, a la melancolía y a la nostalgia. La vida es como un poema que, en unas ocasiones, nos abre las puertas de paraísos ignotos, de hermosas praderas cuajadas de florecillas silvestres, de exóticos jardines, de luminosas estancias donde germinan los sueños y donde se gesta el amor, pero en otras nos aboca al temblor de los fracasos, al dolor de las heridas, al vacío de las ausencias, al llanto de las tormentas, al furor de las ventiscas, al horror de las contiendas y a la tupida oscuridad de una noche sin luceros. Espero que seas feliz mientras bebes agua de los manantiales de la poesía, de las fontanas del verso.

martes, 14 de octubre de 2025

ESPAÑA, UN PAÍS EMIGRANTE Y DE ACOGIDA

 


Este es el artículo de mi autoría publicado en el periódico IDEAL SIERRA MÁGINA para el mes de octubre de 2025. Abajo o cuelgo, con letra grande, para que podáis leerlo.


ESPAÑA UN PAIS EMIGRANTE Y DE ACOGIDA   PALABRAS 528

 

A lo largo de la historia, España ha sido un país de emigrantes. Al acabar la Guerra Civil, medio millón de españoles, los que habían sido servidores de la II República, se vieron obligados a emigrar para no ser perseguidos. Unos cruzaron los Pirineos para refugiarse en los campos de concentración franceses, otros se refugiaron en el norte de África. Este éxodo español sucedió a partir de 1936 y duró varios años. En los lugares de destino, los españoles se acomodaron como pudieron y pasaron muchas calamidades hasta lograr situarse.

En la década de los sesenta del siglo pasado, hubo otra corriente migratoria. Esta ocurrió por motivos económicos y provocó la salida de trabajadores españoles hacia los países industrializados. Muchos emigraron a Alemania en busca de trabajo y de mejores condiciones de vida. Estos lograron entrar divisas en nuestro país, además de fondos para la mantención de sus familias.

Algunos campesinos españoles marchaban a Francia en tiempo de la vendimia, con contratos temporales, para trabajar en la recogida de la uva de los viñedos franceses. Pasada esta, solían regresar a España.  

Otros destinos fueron Suiza, Bélgica, Holanda, Reino Unido e incluso América Latina. Estos movimientos migratorios ayudaron a sacar a flote la economía de las familias y en definitiva del país.

También dentro de España se produjeron movimientos migratorios desde los pueblos, que estaban saturados de gentes en edad de trabajar y carecían de trabajo remunerado, a las grandes ciudades y a las zonas más industrializadas del país. A Cataluña, a Madrid y al país vasco, sobre todo. Las gentes dejaban sus localidades, con dolor en el corazón, e iban en busca de un futuro mejor para toda su familia. Los movimientos migratorios han sido provocados, unos para evitar la persecución y otros por la búsqueda de trabajo, la mejora de las condiciones de vida y las oportunidades de promoción social. Hasta que cada cual pudo conseguir su anhelado propósito, hubo de sufrir dificultades de adaptación y dolor por haber tenido que abandonar el lugar que los vio nacer.

A nuestro país también han llegado y están llegando gentes de la América Hispana, de la Europa del este y de África, ellos son los emigrantes ahora. Igual que el mundo entero aceptó a nuestros paisanos y les proporcionó trabajo, tenemos que hacer nosotros con quienes llegan a nuestra tierra. Vienen huyendo de guerras y conflictos, unos. Otros vienen buscando mejorar sus condiciones de vida. Suelen ser gentes trabajadoras y honradas. Tenemos la obligación de acogerlas, como antes otros países acogieron a los españoles.

Últimamente, están llegando muchos jóvenes desde África, bastantes son menores de edad. África es un continente que ha sido exprimido por Europa, a través de la historia, esta les arrancó parte de su riqueza. Estos jóvenes vienen a nuestro país en busca de un futuro mejor.

Las causas de la emigración de estos niños africanos son múltiples. Ellos se juegan la vida en el mar por llegar a nuestras costas. No podemos rechazarlos, es de justicia y de obligación acogerlos y repartirlos por toda la península, porque las islas y las zonas costeras están saturadas. Cuando tengan trabajo, ellos serán quienes sostengan las instituciones españolas.

Encarna Gómez Valenzuela        http://trabajosdeencarna.blogspot.com       

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