Este es el artículo de mi autoría publicado en el periódico IDEAL SIERRA MÁGINA, para el mes de noviembre de 2022. Abajo lo cuelgo en letra grande para que podáis leerlo.
Este es el artículo de mi autoría publicado en el periódico IDEAL SIERRA MÁGINA, para el mes de noviembre de 2022. Abajo lo cuelgo en letra grande para que podáis leerlo.
Hace tiempo que esperamos la lluvia
en los campos del amor y del olvido
en los olivos del verso dormido,
pero ella no se decide a venir.
Hace tiempo que la aguardamos,
con el alma herida por la sequía
y el corazón roto por el llanto.
La lluvia es un poema agradable,
que no quiere visitarnos.
Te esperamos, lluvia, con gran anhelo.
Deseamos que esas nubes esponjosas
que decoran nuestros cielos,
derramen sus dulces lágrimas
sobre los sedientos campos del dolor,
sobre los oscuros tejados de la noche errante,
sobre la faz del planeta Tierra,
herido por la furia de la pertinaz sequía
que devasta nuestros campos.
Tiemblan los olivos por la ausencia
de los vibrantes espejos de la lluvia.
Lloran los ojos de la tristeza y entonan
tristes melodías de llanto y de sufrimiento,
canciones de angustiosa soledad,
al viento cruel de la tarde,
que se enreda en nuestro pecho,
detenido en el silencio,
en ese suspiro turbio que no da
tregua al dolor ni a la desesperación,
en el cielo azul de sus amarguras.
Sopor en los surcos de la pena.
Alarido de las raíces del tiempo
cruel de nuestras desazones.
Las copas de los olivos se agitan
en un río seco de melancolía,
en un arroyo ausente de besos húmedos,
mojados, por la dulce saliva de la lluvia,
de abrazos cálidos, siempre añorados,
y nunca recibidos de los brazos del amor.
No habrá acuerdo con las cifras, pero qué más da, la manifestación de ayer en Madrid en defensa de la sanidad pública fue de aquellas que se recuerdan para siempre por su afluencia, la ciudad de Madrid colapsada durante horas, y por lo que significa: los madrileños, de manera multitudinaria reclamando que le devuelvan a la sanidad pública lo que Isabel Díaz Ayuso, con premeditación, se está cargando.
Ayer pareció en Madrid
que la vida volvía a ser como antes de la pandemia, después de un tiempo de
irrealidad basada en la libertad, las terrazas y los bares. La presidenta
madrileña jugó con la vulnerabilidad de los madrileños y quiso engañarles
hablando de libertad y de los felices que somos, porque aquí se puede hacer de
todo y siempre, hasta los atascos son bonitos. Pero la pandemia ya pasó y todo
el mundo ha tomado conciencia de cómo ha dejado su gestión, lo que es, sin
duda, el corazón y los pulmones del Estado del bienestar, la sanidad pública,
nuestra sanidad, la del centro de salud, la de nuestros médicos, nuestras
enfermeras, nuestros celadores y nuestras limpiadoras.
Ya ha rebasado mi blog las 124.000 visitas y se ha pasado con creces. Gracias a quienes entran en el mismo para conocer mis actividades culturales.
En el mundo seguimos
teniendo problemas. La pandemia del covid-19 ya no es tan perniciosa, pero aún
no la hemos podido erradicar. Se va a quedar entre nosotros. Pero los que
tenemos ya cuatro vacunas puestas y lo hemos pasado, si nos da, de nuevo, parece
ser que tenemos defensas para erradicarlo pronto.
Para celebrar las visitas al blog, os ofrezco las fotos que me hicieron el mismo día que la que va en la portada de mi novela La furia del viento. Yo era una adolescente que iba por el mundo llena de inocencia, de ilusiones y de proyectos de futuro. El destino me ha dejado conseguir muchos proyectos. Gracias a quienes me han ayudado en este propósito.
Como
si fuera un mosaico,
de
misteriosos olivos,
composición
regular,
detenida
en el silencio,
los
olivares emergen
del
interior de la tierra
como
un manantial soberbio
para
darnos el regalo
de
sus perlas,
de
sus negras aceitunas.
El pasado sábado 29 de octubre, a las 6´30 de la tarde, estuvimos en CAMBIL, la vecina localidad jiennense, para presentar mi novela La furia del viento. Una historia que sucede en las tierras maginenses, aparte de otros lugares. Me hizo mucha ilusión visitar este pueblo situado en el corazón de Sierra Mágina para llevar mi literatura a los lectores. Gracias al Ayto. de Cambil, a Maribel por sus magníficas gestiones, y a José López por su buen hacer cultural y solidario. También agradecer al señor alcalde su gentileza de acompañarme en la mesa.
Hoy es el Día de los Difuntos. A todos nos gusta visitar los cementerios porque tenemos allí familiares cercanos, trozos de nuestros corazones que se fueron para habitar otras dimensiones. En estos días deseamos ver el lugar donde reposan sus cuerpos, para recordarlos, entonar una oración por su alma y homenajearlos con nuestra presencia. Todos ellos descansen en PAZ. Os ofrezco estas fotos del cementerio de Pegalajar.